Tres adolescentes que se encontraban alojados en el Centro Juvenil Santa Rosa habían prendido fuego a uno de los colchones, pero dado que se trató de un colchón ignífugo, fue solo un intento frustrado que sin embargo dejó en evidencia las fallas en la requisa pertinente.
Incidentes y tensión en el Centro Juvenil Santa Rosa
El Centro Juvenil Santa Rosa funciona como establecimiento de detención para chicos presuntos infractores. Se trata de una institución que está bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social, pero con la supervisión de los asesores de menores de la Justicia. Debido a este incidente, que afortunadamente no pasó a mayores pero que pudo haberse convertido en una nueva tragedia, volvió a ponerse en tela de juicio los mecanismos de seguridad.
Los asesores de Menores, en más de una oportunidad, intimaron a la cartera social para el cumplimiento de todas las medidas pertinentes. Consultada por El Ancasti, Carolina Acuña, asesora de Menores N° 1, remarcó que siempre se están elaborando informes y enviando oficios. Al mismo tiempo, precisó que hay sentencias e intimaciones permanentes. No obstante, para la funcionaria judicial "siguen sin hacer caso. Es una cosa espantosa”.
Ante el hecho ocurrido el martes en el Centro Juvenil, Acuña anticipó que pedirá los informes que correspondan.
"De acuerdo con lo que pasó ahora, primero voy a pedir informes sobre lo sucedido y, en consecuencia, vamos a analizar qué medidas tomar. Las medidas ya las habíamos pedido. Nos reunimos y, supuestamente, habíamos llegado a ciertos arreglos. Las cosas tenían que cambiar y seguimos igual. No hay margen para más conversaciones. Las sanciones son de acuerdo con lo que sucedió. Ya vamos a ver qué medidas tomar una vez que nos informemos bien”, comentó.
La situación también fue confirmada por el juez de Menores en turno, Rodrigo Morabito, quien, consultado sobre la situación, aseguró que sí hubo un principio de incendio.
"Intentaron quemar un colchón ignífugo, por eso no ardió tanto. Fue en reclamo de su libertad, eran tres chicos”, precisó.
Además, el magistrado indicó que hubo una falla en la requisa, dado que se había utilizado una caja de fósforos.
"No se notificó a los asesores de menores; solo hubo comunicación telefónica. No hubo principio de asfixia porque el colchón no ardió, aunque sí se había prendido”, contó.
Si bien Morabito reconoció que no hubo que lamentar víctimas, recordó que en otras ocasiones hubo chicos con principio de asfixia.
El archivo de incidentes similares ocurridos tras de la muerte de cuatro chicos consumidos por las llamas en la Alcaidía de Menores en septiembre de 2011 luego de que prendieran fuego a un colchón, registra cuatro principios de incendio en el Centro de Admisión y Derivación (CAD). Con este intento, ya son cinco hechos similares pero sin consecuencias trágicas.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, se informó que el martes, en horas de la noche, tres adolescentes alojados en el Centro Juvenil Santa Rosa intentaron quemar elementos del lugar mencionado. No obstante, fueron disuadidos a tiempo por los asistentes del establecimiento."Cabe destacar que un factor determinante para que no se produjera un hecho de consecuencias en desmedro de los jóvenes y el personal es la adecuación de las instalaciones del Centro mencionado, que cuenta con los correspondientes elementos ignífugos. Es válido destacar que -como se anticipó- si bien el incidente no tuvo como saldo adolescentes ni personal lesionados, uno de los jóvenes fue trasladado preventivamente al Centro Integral de Salud (CIS, ex Humaraya), para recibir la contención correspondiente, ya que se encontraba muy nervioso”, se remarcó.
Antecedentes
En marzo último se había registrado en el CAD, ubicado en Avenida Alem y Mota Botello de la Capital, el cuarto incendio, desde su inauguración en diciembre de 2011. Previamente, hubo al menos tres principios de incendio –por suerte sin lamentar víctimas-, entre el 14 de diciembre de 2012 y el 9 de enero de 2013. Además, se debe tener en cuenta el incendio que se produjo en octubre de 2013 en el Hogar Huayna Huasi, también por prenderle fuego un colchón.