surgieron en la evaluación de la aplicación del proyecto

Críticas al programa que intentaba recuperar los días de clases perdidos

Se trata del PIIE Catamarca, que el ministro José Ariza presentó como la solución frente a los días de clases perdidos.
viernes, 4 de diciembre de 2015 · 04:06
La preocupación del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Provincia por implementar acciones y estrategias para recuperar los días de clases perdidos a raíz de los paros que ejecutaron los gremios que nuclean a los docentes provinciales no fue muy profunda, ni muy diligente ni mucho menos atinada.

Al menos eso se desprende de las observaciones y críticas que se le realizaron a la implementación del Programa Integral para la Igualdad Educativa (PIIE) en una variante provincial, que se denominó PIIECat y que surgió como herramienta para que se pudieran recuperar algunos contenidos en el nivel primario, especialmente, y sobre todo en las asignaturas Matemática y Lengua.

El proyecto para poner en marcha esta iniciativa se presentó formalmente en julio de este año, cuando aún no se habían producido los problemas más graves en el marco del conflicto docente, dado que la mayoría de los días de paro se produjo en agosto, septiembre y parte de octubre.

Aun así, cuando el conflicto finalizó, el ministro José Ariza insistió con que el PIIECat era la herramienta con la cual se podrían recuperar los contenidos que no habían sido dados en las aulas por la ausencia de los docentes. En total, en el año se perdieron 41 días solo por paros de los gremios docentes.

Y ya en noviembre del corriente año se realizaron algunas objeciones al programa, que tiene un origen en el Ministerio de Educación de la Nación y cuya referente en Catamarca es la psicopedagoga Andrea Balut.
En concreto, se indicó la pretensión del programa en cuanto a la "oportunidad y posibilidad" de su aplicación.
Es que el PIIECat se propone llegar a las 430 escuelas del nivel primario de la Provincia en un plazo no mayor de un año. Y para ello, se proponían jornadas de capacitación para los docentes, supervisores y directivos de las escuelas, de forma tal que pudieran apuntar a fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje.

En las críticas y observaciones que se hicieron dentro mismo del Ministerio de Educación, se objeta por ejemplo que el proyecto en cuestión no define claramente "las funciones de cada agente que intervendrá" para ofrecerles capacitaciones a cada uno de ellos; "definir también criterios para priorizar el acompañamiento porque hay escuelas que reciben asistencia técnica hace 10 años y otras que aún no la reciben" y finalmente "precisar las consideraciones referidas al financiamiento" con ámbitos y tiempos de aplicación del programa.
 
Estrategias confusas

De la lectura de la evaluación que se hizo dentro del Ministerio de Educación sobre la implementación del programa, que tuvo una génesis anterior al momento de mayor ausencia de los docentes en las aulas, surge la duda respecto de si esta estrategia era la adecuada para lograr el objetivo de que el impacto por los días de clases perdidos fuera menor en las escuelas.

Una de las críticas más concretas es que se pedía que se precisara si los encuentros de capacitación se iban a realizar con suspensión de actividades en las aulas, por la cantidad de días que ya se habían perdido y porque el programa se superponía con otros como "La Capacitación de Nuestra Escuela", también de alcance nacional aplicado en la provincia.

Otras Noticias