domingo 5 de abril de 2026
el edificio tiene un cuidador permanente, pero las instalaciones son precarias

Descuidos y virtual abandono de la Estación Sismológica de Choya

La vivienda fue reacondicionada tras el sismo de 2004. Pero recién en 2006 pudieron conectarla con el INPRES.

Por Redacción El Ancasti

La Estación Sismológica de Choya, instalada en el extremo noroeste de la Capital, es un símbolo del interés que tienen los funcionarios de la provincia, tanto del actual gobierno como de los anteriores, respecto de la prevención sísmica y del análisis de los datos que pueden surgir de un sitio en el que se registran los movimientos de la tierra. Y más aún si se tiene en cuenta que todos conocen que la provincia se encuentra en una zona de actividad sísmica moderada y permanente.

 

Este diario recorrió el lugar durante la jornada de ayer, pocas horas antes de que se cumpla una década del terremoto más recordado por los catamarqueños, el que ocurrió a las 8.53 del 7 de septiembre de 2004 y que tuvo como epicentro las estribaciones de la localidad de Los Ángeles, Capayán.

 

La Estación Sismológica era, hasta antes de aquel terremoto, un sitio baldío prácticamente abandonado a las acciones de vandalismo y depredación de quien quisiera. Solo después del terremoto se cambió el equipo que tomaba los datos en papel termosensible por otro que los registraba de manera digital, para enviarlos luego como una estación remota al centro de operaciones del Instituto Nacional de Prevención Sísmica. Una de las personas que trabajó en el lugar le aseguró a El Ancasti que la Estación Sismológica antes del terremoto tenía 3 personas nombradas y empleadas bajo la nómina estatal, pero ninguna concurría allí. Ahora, la estación está bajo la órbita del Ministerio de Obras Públicas, concretamente depende de la Dirección de Estructuras y Prevención Sísmica.

Pero sus instalaciones se presentan a simple vista como un sitio descuidado, de difícil acceso y para llegar a él hay que pasar una serie de microbasurales creados por la desidia de la gente y la ignorancia de las autoridades. Tiene una línea eléctrica propia, aunque los equipos tienen baterías para evitar que un corte de energía suspenda el envío de datos registrados. Aún así, nada fue registrado del sismo de 2004. La estación no tomó ni un solo dato del movimiento puesto que entonces no funcionaba.

Más aún, la posibilidad de la conexión de la estación con el centro de operaciones del INPRES ocurrió recién dos años después, cuando pudieron instalarse equipos adecuados y un enlace inalámbrico.


MANUAL
 Como único material referido a la prevención sísmica, la provincia editó un manual "copiado" (con autorización) del INPRES, al que solo se le anexaron un listado de sismos y copias de las páginas de los diarios tras el terremoto de 2004, sin ningún tipo de elaboración.

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