Luego de la advertencia realizada por el intendente de la Capital, Raúl Jalil, a los beneficiarios del Plan Capital Social que se manifestaron frente a las instalaciones de Higiene Urbana sobre la posibilidad de ser dados de baja de continuar con la protesta, ayer la actividad volvió a ser normal en todas las áreas.
El grupo de 130 trabajadores cumple tareas para Infraestructura Urbana desde hace tres años por $2.200 y pedían el pase a planta permanente o contratos de servicio para mejorar las condiciones laborales.
Eduardo Niéderle, secretario de Obras Públicas, informó que se reunió con los beneficiarios y les explicó la situación financiera del municipio y aseguró que "todos entendieron los motivos por los que es imposible darles lo que piden, y hoy (por ayer) la actividad fue normal. Además de que se les informó sobre la orden bajada desde la Intendencia de darles de baja a quienes continuaran con la protesta. Se les dijo la verdad: no se puede incorporar más gente a planta de la municipalidad porque financieramente es imposible”.
Sobre el mismo tema, aclaró que "ninguno de los grupos, ni el que se manifestó el martes ni el que lo hizo el jueves firmaron convenios de servicio, administrativamente no hay nada de nada porque fue la orden del intendente Jalil al inicio del conflicto”.
Por otra parte, Walter Arévalo, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) se limitó a decir que "solo presentamos la propuesta para la creación de un registro de personas que no pertenecen a la planta permanente de la estructura municipal para revisar la antigüedad y analizar las diferentes situaciones laborales, pero esta gente (por los beneficiarios del Plan) no tiene nada que ver con nosotros, no nos despegamos de la situación pero tampoco nos hacemos cargo”, y aclaró que "hicimos la propuesta pero es una decisión política si se hace no”.
Solo los necesarios
Desde el municipio se explicó que la estructura municipal ha ido creciendo fuera de sus posibilidades financieras, por eso a partir de ahora se deberá incorporar personal solo en las áreas que sean necesarias según los servicios que brinda el municipio.
Además, se recordó que en declaraciones recientes la secretaria de Hacienda de la comuna, Susana Peralta, había advertido que el presupuesto municipal está al límite de lo que establece la Carta Orgánica para gastos en personal, por lo que seguir incorporando gente pondría seriamente en riesgo la estructura comunal.
Respecto a los reclamos de los últimos días, el intendente Jalil manifestó que "no se van a aceptar presiones ni medidas de cortes que perjudiquen el normal funcionamiento de los servicios que a diario la comuna debe brindar a los vecinos, ni que se ocasionen molestias al resto de la población”.