martes 7 de abril de 2026
Desde un área del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la

Una sentencia de Catamarca es un antecedente para el país

Se trata del fallo por femicidio que condenó a Francisco Andrés Quiroga a cumplir una pena de 25 años.

Por Redacción El Ancasti
La violencia de género se convirtió en los últimos años en una política de Estado y aunque la figura de femicidio es nueva en el Código Penal, la provincia de Catamarca marcó un precedente para todo el país. 
La Dirección de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación destacó que esta sentencia es una de las primeras porque sanciona de manera correcta este tipo de delito. 

La sentencia en cuestión es la que condenó a Francisco Andrés Quiroga, alias el Negro la Carpa, a cumplir prisión perpetua. En junio pasado, la Cámara en lo Criminal de Primera Nominación, integrada por los jueces Fernando Esteban, Fabricio Gershani Quesada y Rodrigo Morabito, encontró a Quiroga culpable por el delito de homicidio agravado por femicidio, ocurrido en marzo de 2013. El cuerpo de la muchacha había aparecido desmembrado en la cola del Dique El Jumeal. La joven víctima era María Rita Valdez, una joven de 21 años, ex pareja del condenado, madre de dos niños pequeños (hijos también de Quiroga) y además explotada sexualmente por el Negro la Carpa. Durante el debate quedó demostrado que María Rita vivió junto a Quiroga en un contexto de violencia de género.
Ana Oberlin, directora de Asuntos Jurídicos, en diálogo exclusivo con El Ancasti, aseguró que esta sentencia marca un precedente en el país. La funcionaria recordó que esta figura del femicidio se creó en diciembre de 2012, cuando se sancionó la modificación del Código Penal y que la sentencia de Quiroga es una de las primeras resoluciones judiciales. 

"Al ser una de las primeras marca una importancia de que se sancione de manera correcta este delito. El hecho de que en Catamarca ya tengamos un precedente y en las demás provincias se avance en el mismo sentido, implica una tendencia en el Poder Judicial a empezar a aplicar esta figura como corresponde. Es una figura penal nueva que tiene dos años en vigencia. Costó mucho la sanción de este delito como parte del Código Penal. Se trata del agravamiento del delito de homicidio cuando se dan determinadas características. Recién ahora lo estamos empezando a ver plasmado dentro del Poder Judicial”, remarcó.

Además, Oberlin advirtió que otras cuestiones que desde siempre se vienen criticando en relación con los femicidios es que en el país como no existía la figura no era aplicada, en ocasiones, los tribunales tenían una postura "machista”. Para la directora, de algún modo, en los tribunales terminaban justificando o atenuando en vez de agravar estos casos porque se consideraba que había una cuestión de celos o de venganza. 

"En vez de considerar a estas cuestiones como agravantes, se las consideraba como atenuantes. Este tipo penal establece que el asesinato de una mujer por parte de un hombre, en un contexto determinado, donde hay violencia de género, configura una forma particular de homicidio y debe ser agravada”, precisó. 

Por otro lado, la funcionaria nacional consideró que la prevención suele fallar aunque no en todos los casos. Oberlin destacó que en los causas de ‘homicidios vinculares’ la mujer tiene un vínculo previo con su agresor. Generalmente, es una relación de pareja o de tipo afectiva; por ello se puede seguir una historia de violencia previa. Suele haber una serie de advertencias y si las instituciones estatales funcionaran como deben funcionar muchas veces se podrían evitar este tipo de casos, opinó. 

"La figura del femicidio en sí no implica solamente mayor sanción para quien comete este delito sino que también implica un mensaje social en relación con que estos hechos ocurren. Existen tantos casos que hubo que crear un agravante para estos hechos y las agencias del Estado deben prestar mayor atención cuando llegan estos casos, no solo a los casos de ‘homicidios vinculares’ sino también a los casos de homicidios en general. También el mensaje de machismo, de la posibilidad de hacer cualquier cosa con una mujer, es un mensaje promovido socialmente. Esto también implica el asesinato de mujeres, más allá de las mujeres que tuvieron vínculos previos con las personas que las terminaron asesinando”, explicó.

Por último, señaló que muchas veces el delito de femicidio se comete dentro del contexto de delitos contra la integridad sexual, con personas desconocidas que tal vez atacan a una mujer en la calle y la terminan matando. "Esta figura también pone la mirada sobre eso y sobre las decisiones y la sociedad que promueve un mensaje machista, que termina, de alguna manera, permitiendo que estas cuestiones ocurran”, aseveró.
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