jueves 4 de junio de 2026
En su 11° edición

"Fue un estallido social": destacan la masiva convocatoria de Ni Una Menos en Catamarca

Cristina Rosales aseguró que la marcha reflejó la preocupación por el aumento de la violencia de género y reclamó más herramientas de contención para las víctimas.

La integrante de la Red de Mujeres Solidarias y Ecofeministas, Cristina Rosales, realizó un balance de la movilización de Ni Una Menos que se llevó a cabo este miércoles en Catamarca y en distintos puntos del país, y aseguró que la convocatoria reflejó una fuerte preocupación social por el aumento de los casos de violencia de género y femicidios.

"Fue multitudinaria la marcha. Esperábamos que fuera mucha gente porque esto se replicó en todo el país", sostuvo Rosales, quien destacó que la convocatoria se organizó de manera autoconvocada a través de redes sociales y organizaciones que desde hace años trabajan en la prevención de la violencia de género.

La referente remarcó que uno de los momentos más significativos de la jornada fue la participación de víctimas y familiares de mujeres asesinadas.

"Fue muy emotivo porque se les dio la palabra a las víctimas de violencia de género y a familiares de mujeres víctimas de femicidios. Escuchamos testimonios muy duros, incluso de niñas que sufrieron violencia sexual y física", expresó.

Reclamos a la Justicia y a las fuerzas de seguridad

Rosales aseguró que uno de los principales planteos que surgieron durante la movilización estuvo vinculado a la actuación judicial frente a las denuncias de violencia. "Muchas mujeres nos dicen que viven con miedo porque se cruzan en la calle con sus agresores. Eso es lo peor que le puede pasar a una víctima", señaló.

En ese sentido, cuestionó la demora en algunas intervenciones judiciales y policiales. "Hay una sensación de inacción. A veces las mujeres tienen que llegar golpeadas o sangrando para que les crean. Muchas veces la violencia es silenciosa y ocurre puertas adentro", advirtió.

La integrante de la Red también rechazó los argumentos que buscan desacreditar las denuncias por violencia de género. "Las falsas denuncias representan un porcentaje mínimo. Lo más importante es que las mujeres hablen y cuenten lo que les está pasando. El silencio es cómplice", afirmó.

Alertan por el desmantelamiento de dispositivos de asistencia

Durante la entrevista, Rosales manifestó preocupación por la reducción de programas y espacios de acompañamiento destinados a mujeres víctimas de violencia. "Estamos viendo un desmantelamiento de los dispositivos de asistencia, prevención y contención en todo el país", sostuvo.

Según explicó, anteriormente existían redes territoriales que permitían activar rápidamente mecanismos de ayuda en barrios, escuelas y centros comunitarios.

"Hoy esos espacios prácticamente han desaparecido. Antes una mujer podía acercarse a distintos lugares para pedir ayuda y se activaban redes de contención. Eso se ha debilitado mucho", indicó.

La referente consideró que esta situación tiene consecuencias directas sobre el incremento de los casos de violencia extrema.

"Se está asesinando a una mujer víctima de femicidio cada 34 horas. Es una cifra alarmante que muestra la gravedad del problema", remarcó.

Pedido de mayor compromiso político

Rosales también lamentó la escasa participación de referentes de los principales espacios políticos durante la movilización realizada en la capital catamarqueña.

"Había dirigentes a título personal, pero me hubiera gustado ver más representantes de los partidos con mayor representación legislativa, porque es allí donde se discuten y se votan las leyes de protección para las mujeres", señaló.

Asimismo, reclamó una mayor participación de las áreas de género provinciales y municipales para fortalecer las políticas de prevención y asistencia.

Entre las preocupaciones planteadas, mencionó la situación del Hogar de Protección Integral Warmi, que según indicó actualmente se encuentra sobrecargado por múltiples funciones.

"El hogar pasó de cumplir el rol de albergar a mujeres víctimas de violencia a atender muchas otras problemáticas porque están fallando otros dispositivos de contención", explicó.

"Hay que trabajar también con los varones"

Rosales sostuvo que el reciente femicidio de una adolescente de 14 años volvió a exponer la necesidad de abordar las violencias desde una perspectiva integral. "Se pone el foco en la víctima o en su familia, cuando hay que preguntarse qué está pasando con los agresores y cómo trabajamos con los varones para prevenir estas situaciones", afirmó.

En esa línea, remarcó que el feminismo no plantea una confrontación entre hombres y mujeres.

"El feminismo no es una lucha contra los hombres. Es una invitación a que los hombres también formen parte de la solución frente a una problemática que afecta a toda la sociedad", sostuvo.

La referente también reclamó la recuperación de herramientas que, según consideró, fueron debilitadas en los últimos años, entre ellas la Educación Sexual Integral (ESI) y las campañas de prevención.

"Queremos que vuelva la educación sexual integral en las escuelas y que vuelvan las campañas de prevención. Hace años que no vemos campañas sostenidas sobre violencia de género", manifestó.

Además, destacó el rol de docentes y equipos educativos en la detección temprana de situaciones de violencia y abuso.

"Muchas veces son las maestras quienes identifican los primeros indicios de que un niño o una niña está atravesando una situación de violencia", explicó.

Rosales por último defendió al movimiento feminista y destacó las transformaciones sociales impulsadas a lo largo de las últimas décadas. "El feminismo es un movimiento histórico que permitió ampliar derechos y mejorar la vida de las mujeres. Cuando una mujer está bien, también está mejor su familia y su entorno", cerró.

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