domingo 15 de mayo de 2022

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Estreno

El Marginal 5: los personajes enfrentan su destino en seis episodios

Se verán sangre, sudor y ánimas en purga, en un salto temporal de tres años respecto del final de la cuarta temporada de El Marginal.

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3 de mayo de 2022 - 11:15

Este miércoles 4 de mayo la serie El marginal estrena su quinta y final temporada en Netflix. Al inicio, Diosito (Nicolás Furtado) habrá huido del penal de Puente Viejo con su destino criminal en juego. Su hermano Mario Borges (Claudio Rissi) rearma sus negocios carcelarios con Antín, el agudo director de la prisión (Gerardo Romano). Pastor ( Juan Minujín) es recapturado y escribe un libro para limar su dolor y denunciar al sistema penal. ¿Su título? El marginal. ¿Habrá redención o fatalidad más allá del encierro?

Se verán sangre, sudor y ánimas en purga, en un salto temporal de tres años respecto del final de la cuarta temporada. Todas las piezas de la fascinante y cruda ficción tensarán sus razones para aferrar, compartir o liquidar el poder entre los barrotes.

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De secuestrada a abogada

En esta recapitulación, en El marginal 5 reaparecerá también la joven que había sido secuestrada en el penal de San Onofre en la primera temporada: Luna Lunati (Maite Lanata).

Será un giro circular para alguien nada marginal. Sin la moral corrupta de su padre juez, Lunati se habrá convertido en una abogada muy empática con Pastor, quien a su vez busca recobrar la patria potestad de su hijo. Claro, si los tribunales y la nueva jueza María Virginia Piñeyro (María Leal) se inclinan sin ceguera a su favor.

Los seis episodios de El marginal 5 avanzarán con velocidad y feroz emoción, en un arduo equilibrio (hasta su pasmoso final) entre las diversas historias de los seres en pugna en Puente Viejo. Ellos -y ellas- confluirán sin respiro y lidiarán con sus respectivos odios (y afectos sesgados por las rejas), regidos por la violencia penitenciaria y policial al servicio de los patrones de turno.

Traducido al lenguaje voraz de El marginal 5: en Puente Viejo habrá seguras muertes, alianzas y traiciones, con diversas dosis de brutalidad y de humor intramuros -y hasta efímera ternura-.

En esta línea, los que querrán dominar en Puente Viejo, cerca o lejos de los Borges, son Ariel Staltari (Bardo), Daniel Pacheco Bautista (James), Abel Ayala (César) y Medina (Jorge Prado), el jefe de los Renacidos: unos fanáticos religiosos que cobran un diezmo a los trabajadores en los pabellones.

¿Quiénes agacharán la cabeza, irán al frente o quedarán bajo tierra? Resta adivinar si Diosito volverá a caer preso o si verá la luz de las calles para siempre.

En guiño a sus temporadas previas, El marginal 5 engrosa sus trazos psicológicos en las guerras entre clanes de presos. Es un mundo negro y con pinceladas rojas que se derraman en la pantalla, para la sorpresa, el pavor o el morbo de los fieles tumberos.

Al mismo tiempo, el drama carcelario-policial-judicial perfecciona su lectura política mirando afuera de Puente Viejo (un mundo opresivo aún peor que el de San Onofre). Porque la cárcel es el subsuelo de una sociedad que condena fatalmente, en vez de reinsertar, a quienes no pudieron comprar al mejor abogado de los ricos.

El marginal - Temporada 5 | Tráiler oficial | Netflix

Dúos rotativos

Así, El marginal 5 potenciará su efectividad narrativa en la relación de fuerzas, frágil e ingeniosa (y con respiración para el humor) entre los dúos rotativos: James “el colombiano” y Bardo, los laderos del veterano Mario Borges, y con su hermano Diosito tratando de lidiar con las revelaciones familiares que se le acumulan afuera de la cárcel.

Otro dúo efectivo -hasta querible- es el del mismo Mario Borges y el director Sergio Antín. Con camaradería y vasos de whisky, poseerán los mejores diálogos en medio del horror. Y otro que se jacta de su vigor es César, el líder de la banda Sub 21. Quien se atreva a discutirle, faca en mano, tendrá que atenerse a las consecuencias. Pero en la Sub 21 no todo es lo que parece.

En tanto, en la biblioteca se lo ve a Pastor, el expolicía y reinventado escritor a la sombra (su libro El marginal será un éxito). Él recuperará algo de fe en la Humanidad cuando lo visite en Puente Viejo la luminosa abogada Luna Lunati, que había sido secuestrada y liberada de San Onofre en la primera temporada.

Le dice ella: “Vos me salvaste, Pastor. Ahora yo quiero ayudarte a que recuperes a tu hijo”. Y Pastor la mira de reojo.

Como productor general de El marginal, Pablo Culell ofrece sus augurios de cara al adiós irrevocable de la serie, ya sin precuelas ni saltos narrativos adelante o atrás. “De todos los momentos de la quinta temporada yo elijo el final”, revela Culell, socio de Sebastián Ortega en Underground Producciones.

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“Se van a encontrar con un momento muy fuerte, conmovedor e impactante, y que al mismo tiempo cierra el camino de cada uno de los personajes -acentúa Culell-. Ahora no sólo van a ver acción pura o violencia extrema. Esto está más matizado y lo van a encontrar cerca del cierre, que está a la altura de todo lo que fue El marginal”.

Culell analiza las chances de redención para los personajes más arduos. “Viven en un extremo tan grande que, si fueran de carne y hueso, sería muy difícil que pudieran redimirse. Hay personajes que es imposible que cambien y que aprendan”, dice. “Otros van a generar un aporte para la sociedad. Y hay otros más que van a seguir su destino, que ya saben que va a rozar la fatalidad”.

Historia en números

Abriendo la cámara al mercado televisivo actual, ¿qué legados dejará El marginal, con su éxito creciente desde 2016 y su presente explosivo en Netflix?

Esta creación de Sebastián Ortega (con Israel Adrián Caetano en la historia original) tiene varios responsables en esta última temporada: los directores Alejandro Ciancio y Mariano Ardanáz (y Juan Minujín en los episodios 4 y 5) y los guionistas Omar Quiroga y Alejandro Quedada, entre varios.

A la par de galardones recurrentes desde la primera temporada, de fervores multicolores entre la crítica latinoamericana y de comentarios expansivos en redes sociales (basta ir hoy a Twitter para corroborarlo), cabe recordar datos que ilustran la envergadura local y continental de El marginal.

Ya la cuarta temporada, que Netflix estrenó el 19 de enero de este año, llegó a estar segunda en el Top 10 global de TV de habla no inglesa (con 21,73 millones de horas vistas). Además, en sus primeros días se ubicó en el Top 10 de Netflix de TV de Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay.

En medio de los protocolos por la pandemia, el rodaje de las temporadas cuarta y quinta duró siete meses en 33 locaciones reales (juzgados, rutas, hospitales, cementerios, etc.) y en 18 espacios en la nueva cárcel de Puente Viejo (construida en una exfábrica de cemento). Y la postproducción se extendió por nueve meses (con 1.100 personas allí involucradas, según Netflix).

Cuando este miércoles, se dispare esta quinta fase al sonar la sincopada cumbia tumbera Pinta, de L-Gante y Bizarrap (ft. Pablo Lescano), las y los espectadores que hayan visto El marginal desde su origen, o quienes ingresen ahora, percibirán enseguida el aroma del encierro y de la despedida. Un imán para recordar a los que quedaron atrás. Y a lo que lograron respirar hasta el final.

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“El marginal fue un compendio de talentos”

“Preferimos terminar bien alto El marginal. Muchas veces pasa que, por estirar un éxito, el público se termina aburriendo y lo termina dejando”, deduce Pablo Culell, de Underground (ya dentro de Telemundo), y productor general de la serie, en sintonía con el fundador Sebastián Ortega.

Y prosigue en diálogo vía Zoom con Clarín: “El marginal marcó una época y un hito en nuestra televisión. Es un ejemplo de persistencia, pero también fue bastante milagroso: nadie se imaginó todo lo que iba a pasar".

"Arrancó en la TV Pública en 2016 e hizo todo un camino con la explosión en Netflix. Afortunadamente se nos fue de las manos. El éxito nos pedía cada vez más y así llegamos a cinco temporadas. Nos fuimos sorprendiendo. Desde la producción fue un gran aprendizaje para Underground y un camino para que NBC y Telemundo nos vieran y nos adquirieran”.

Según Culell, lo más importante de El marginal es que “la trama fue bien clásica, en algún punto. Teníamos héroes y villanos dentro de este mundo de villanos. La cárcel en sí fue una gran protagonista".

"Más allá de las segundas lecturas con el tema de la Justicia, el encierro de las personas, la corrupción judicial, la naturaleza humana, es un entretenimiento. Y mucha gente hace catarsis al ver la violencia en estos espacios tan terribles”.

De cara al broche de cierre de la quinta temporada, Culell amplía: “Estén atentos. Hacia el final habrá un homenaje a la propia serie, y que va a llamar la atención. Creo que tuvo personajes muy impactantes a lo largo de sus cinco temporadas, con actuaciones memorables.

"El marginal fue un compendio de talentos. Desde Underground, para nosotros es el final de una época y el inicio de otra. Con Sebastián Ortega a la cabeza dejamos una marca y un estilo en todo lo que producimos”.

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