martes 7 de abril de 2026

Un disco y un sueño cumplido

"¿Vamos yo primero?... vamos", con su voz áspera y grave, Rubén Juárez abre el juego e irrumpe con el maravilloso sonido de su bandoneón, para dar paso a la voz de Silvia Pacheco que entona las primeras estrofas de "La añera", sólo con el fuelle de fondo, hasta que irrumpe la brillante guitarra que "Colacho" Brizuela acoplada a los sones, que desde el original ritmo de la zamba se abre a sutiles acordes de fusión con otros ritmos.

El tema creado por Atahualpa Yupanqui es el primero de los 16 que se incluyen en "Valses, zambas y... travesuras", el último disco que la gran cantante catamarqueña ha lanzado el sábado de una manera espectacular, ya que en una sola noche se dio el gusto -y lo hizo extensivo a sus comprovincianos- de reunir en un escenario local a figuras internacionales de la música argentina, como Mercedes Sosa, el mismo Juárez, los virtuosos guitarristas "Pato" García, Jorge Giuliano (ahora músico de la "Negra") y el orgullo local, Carlos "Popy" Arréguez, además del percusionista Martín González (hijo de Lucho, el peruano que acompañó a la gran Chabuca Granda y que participa también en el disco de Pacheco) y los experimentados músicos del rock argentino, como son Alambre González y Sirso Iseas.

El disco es de una factura de alto vuelo vocal e instrumental, ya que muestra a la cantante con todo el esplendor de su voz, rodeada de músicos como los mencionados que le aportaron cada uno sus reconocidos talentos para que cada tema sea una obra digna de ser escuchada y disfrutada.

Pacheco dirigió y produjo el material que se fue concretando a lo largo de cuatro años. Y valió la pena tanto trajinar, idas y vueltas a Buenos Aires, con tiempos complicados, con un esfuerzo económico muy importante, y, en fin, con un sinnúmero de inconvenientes, para que hoy la artista pueda disfrutar de un trabajo que ya ha comenzado a cosechar elogios de parte del público local y también fronteras afuera, ya que su difusión es nacional.

Y la idea primera que tuvo Silvia sobre lo que quería como nuevo disco se plasmó en el título que le dio: “Valses, zambas y… travesuras”. Una sabia selección de temas del folclore peruano y argentino se conjugan con una sonoridad especial que les dan la singular voz de la cantante y los aportes de las figuras internacionales invitadas.

Entre las zambas, suenan la mencionada “La añera” con otras gemas como “La tempranera” (con la inigualable Mercedes Sosa), “La cumbreña” (con la presentación discográfica como percusionista de “Pipo” Zaffe, sobrino de Silvia, de promisorio futuro) “No te puedo olvidar”, “Piedra y camino” (reeditando el famoso dúo de las Hermanas Pacheco, con Susana), “En una zamba” y “Zamba del ángel”.

Esta última se podría encuadrar entre las “travesuras” ya que la cantante salió del formato tradicional e incorporó nada menos que a Agustín Gómez (recordado y talentoso guitarrista y arreglador de Los Andariegos), junto con los reconocidos músicos del rock, como el guitarrista “Alambre” González y el bajista Sirso Iseas.

De los valses, coexisten en el disco “Alma mía”, “Con locura”, “Somos amantes”, “Déjame en paz”, “Si te vas… qué me queda”, “Nochecitas de San Juan” y “Absurdo”. De ellos, los cinco primeros cuentan con el notable acompañamiento en guitarra del internacional “Pato” García, afortunadamente un conocido del público local a través de sus presentaciones gestadas por Silvia Pacheco. A él se le suma el cajón peruano de Martín González, un joven que conoce del tema a partir de ser hijo de Lucho, el otrora acompañante de Chabuca Granda que también figura en el disco de la catamarqueña.

En “Nochecitas…”, Pacheco se dio otro gusto con invitar a su hermano Miguel y a Néstor Basurto, el notable guitarrista bonaerense, actual integrante del Quinteto Ventarrón. Mientras que en “Absurdo”, vuelve a juntar a Juárez y a Colacho Brizuela para lograr una versión memorable del vals de los hermanos Espósito.

También define como “travesuras” a la versión zamba del tema de Alejandro Sans, “Aprendiz”; otra es, “Agüita del río”, una original versión de un tema flamenco hecha en ritmo peruano de landó, con la impresionante guitarra de Lucho, el también ex integrante del Trío Vitale, Baraj, González.

Un párrafo aparte merece la participación de “Popy” Arréguez, de quien huelgan palabras para reflejar su reconocido talento, ahora de proyección internacional.

“No puedo describir con palabras lo que siente mi corazón con este logro”, dice la artista local en el agradecimiento trascripto en la carátula del CD, y seguramente es así, como también es muy cierto que para la música local se trata de uno de los más importantes logros alcanzados por uno de sus más trascendentes intérpretes.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar