Miguel Ángel Rodríguez y Claribel Medina, por su parte, comprobaron el lunes por la noche que su química (esa que conquistó al público en "Los Roldán") permanece intacta.
Los actores regresaron a la pantalla chica de la mano de "Por amor a vos", la nueva tira de Pol-Ka.
Con un elenco que reúne a las figuras más populares de la productora de Adrián Suar y Canal 13, la novela se apoderó de su franja horaria.
La historia está basada en la vida de dos encargados de edificio: Margarita (Medina) que asume la portería por necesidad sin tener idea de cómo desempeñarse en su nuevo rol y Beto (Rodríguez), un hombre que despunta su oficio en forma casi mecánica.
El primer capítulo fue suficiente para descubrir que "Por amor a vos" se ubica en la línea de la clásica comedia costumbrista que tan exitosamente supo instalar Pol-Ka.
Quizá sea por esta razón que, por momentos, el espectador experimenta la extraña sensación de estar frente a un popurrí de novelas y personajes que ha visto con anterioridad.
Beto combina la seriedad del disciplinado Sánchez que celaba a sus sobrinos en "Son Amores", con la esencia de aquel hombre humilde y bonachón que inmortalizó en "Los Roldán".
A su vez, Claribel Medina personifica a Margarita, una mujer que posee el mismo pasado conflictivo que la Mimí de "Mujeres de nadie" y el desparpajo que caracterizó a su Yoli en "Los Roldán".
Sin embargo, la pareja protagónica tiene un encanto particular que oculta esos pormenores, trasciende la pantalla y conmueve a la audiencia.
Además, la tira cuenta con algunas "joyitas" como Patricia Echegoyen, quien interpreta a una pobretona con aires de diva digna de ver, o Rodolfo Ranni haciendo las veces de un administrador corrupto muy divertido.
En líneas generales, la comedia posee todos los ingredientes que debe tener la típica "novela prime time": una historia con personajes simpáticos, humor, drama, relaciones prohibidas y romanticismo en partes iguales.
La historia central (enfocada en los encuentros y desencuentros de Medina y Rodríguez) tiene la elasticidad suficiente como para desprender una amplia gana de subtramas que dan vida y hacen lucir al resto de los actores sin perder de vista el nudo.