Los restos del tenor Luciano Pavarotti, fallecido el jueves último a los 71 años de edad a causa de un cáncer de páncreas, ya descansan en el pequeño cementerio de Montale Rangone, a las puertas de la ciudad.
La inhumación del cuerpo del artista italiano se produjo tras los fastuosos funerales en el catedral de Módena. Los restos mortales del vocalista descansarán en la pequeña y sobria tumba de familia, en la parte vieja del cementerio, junto a su madre Adele Venturi y a su padre Fernando -muertos en 2002 a pocos meses de distancia- y a su hijo Riccardo, muerto en 2003 poco antes del parto.
Miles de personas asisteron ayer en la catedral de Módena, norte de Italia, al funeral del celebrado tenor Luciano Pavarotti. La catedral, de estilo románico italiano, situada en la plaza de la ciudad donde el artista nació, recibió a tres artistas internacionales, elegidos por la familia, que eran también amigos de Pavarotti, indicó la agencia italiana ANSA.
La entrada de la misa estuvo acompañada por la soprano búlgara Raina Kabaiwanska, que cantó el "Ave María" del "Otello" de Verdi. Durante el ofertorio, el flautista Andre Griminelli tocó el tema del "Orfeo y Euridice", de Gluck, mientras en el momento de la Comunión, Andrea Bocelli hizo el "Ave verum corpus" de Mozart.
Todos estuvieron acompañados por la Coral Rossini, donde el cantante fallecido inició su trayectoria.
La ceremonia contó con la presencia del primer ministro italiano Romano Prodi, además de otros funcionarios del Gobierno. En los funerales participaron también personalidades de diversos ámbitos, como el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, el director general de la FAO (agencia de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), Jacques Diouf, y el embajador norteamericano Ronald Spogli.
El mundo del arte y del espectáculo estuvieron representados por Bono Vox, líder de los U2, Carla Fracci y Franco Zeffirelli.