sábado 11 de abril de 2026

La magia del arpa

Lorenzo “Chochín” Balbuena, un arpista de excepción, regresó el fin de semana pasado a Catamarca a mostrar sus dotes de músico que lo convirtieron en uno de los mejores ejecutores de ese instrumento en el plano internacional. Y si bien los anuncios previos a sus actuaciones lo mencionaban con su jerarquía, lo que mostró en el local de La Bohemia se ajusta acabadamente a los pergaminos con que llegó este músico nacido en Buenos Aires, hijo de madre argentina y padre paraguayo.

Precisamente de éste último es de quien heredó su pasión por el arpa, un instrumento que guarda en sí un curioso encanto cuando se lo escucha sonar, y más aún desde las manos prodigiosas del artista visitante.

Rememorando ante EL ANCASTI sus comienzos con el arpa a los 6 años, “Chochín” recordó que su padre lo impulsó casi desde la exigencia a tocar el instrumento que por estas zonas del planeta está plenamente identificado con Paraguay.

“En aquella época se hacía lo que marcaban los padres. ‘Vas a ser médico’, decían, y el hijo tenía que ir por ese rumbo. A mí, el mío me dijo: ‘vas a tocar el arpa’, y aquí estoy… digamos que fui arpista casi ‘a garrote’”, recordó el músico en tono de simpática anécdota.

En esa línea, Balbuena apuntó que a los 13 años ya comenzó a ser profesional, es decir, “me refiero como profesional a quien tiene una conducta como tal y que gana algo”, explicó el músico que por esa época se fue al vecino país a perfeccionarse con los grandes maestros del arpa como Demetrio Ortiz, más conocido como el autor de “Recuerdos de Ypacarai” y “Mis noches sin ti”.

Cuando el público disfruta del sonido del arpa, quizás mucha gente no conozca las particularidades que encierra este instrumento. “Chochín” lo explica: “El arpa se toca en escala diatónica, es decir no tiene escala cromática, algo sobre lo que está hecho el 90 por ciento de la música del mundo”.

Con ello explicó que no cualquier tema se puede ejecutar en este instrumento, por lo que el repertorio de un arpista debe estar sujeto a ese detalle. “En el caso mío, que toco un repertorio de música del mundo, el trabajo está en que debo encontrar los temas representativos de cada país, y que a la vez sean diatónicos, algo que es complicado”, reseñó el artista que como buen conocedor de su instrumento, muchas veces suple esa “limitación” apelando a su gran ingenio.

Así lo comprobó el público que lo escuchó el viernes y sábado pasados en La Bohemia, cuando el músico ofreció un repertorio amplio de temas de distintos géneros, como “Los días felices”, “Algo tonto”, “Extraños en la noche”, clásicos ellos de la música internacional, además de una rica selección de boleros (a coro con el público), además de gemitas del folclore paraguayo y también del argentino. La velada se disfruta al punto que en la despedida con “Pájaro campana”, la gente se puso de pie para aplaudirlo.



La voz de Catalina



Con su sencillez y virtuosismo, Lorenzo “Chochín” Balbuena volverá a actuar hoy y mañana, y formará parte del show la cantante paraguaya Catalina Ruiz Díaz, una presencia que viene precedida de elogiosas críticas, por lo que se anticipa serán dos veladas de alto vuelo musical y artístico.
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