Mientras espera la ansiada confirmación de la producción del certamen “Bailando por un sueño”, que conduce Marcelo Tinelli, Laila Córdoba Jalile trata de manejar la ansiedad de la espera, porque tiene una meta profundamente solidaria y que es ayudar a una prima y a un grupo de gente que está pasando por momentos difíciles.
Así lo confiesa a EL ANCASTI la joven bailarina y abogada catamarqueña que se presentó al casting que se realizó en febrero en el Salón Calchaquí y quedó preseleccionada porque pudo cumplir lo estipulado por la producción, que era realizar en el menor tiempo posible una coreografía de hip hop, tal como se la mostró una coach (preparadora de los bailarines) que estuvo en el equipo de casting.
Para Laila, formada desde muy pequeña en las danzas clásicas, se le presentó primero como una prueba difícil de acuerdo a su formación, pero con empeño y su destreza logró representar lo que se le pidió, e inmediatamente fue incorporada a la lista de posibles participantes.
“Lo que me animó a presentarme es por el sueño que quiero cumplir”, dice con total sinceridad la joven bailarina, descartando la “búsqueda de fama”, que por lo general es lo que anima a los participantes de las tiras de Tinelli.
A su vez aclara que todavía no puede dar detalles del “sueño” que pondrá en juego.
“Lo que puedo decir que es para una prima mía que quiero mucho, o sea, la ayudaría a ella y a otro grupo de gente que es bastante grande. Ella se llama Beatriz Granda y es bastante triste su historia, la de ella y de otra gente que también la beneficiaría el sueño”, contó Laila.
La bailarina se inició a los 6 años en el estudio de Silvia Chalup y a los 18, mientras estudiaba Abogacía en Córdoba, se incorporó al Taller de Danzas Clásicas del Teatro “San Martín”, de aquella ciudad. Hoy tiene 29 años y constantemente está perfeccionando sus técnicas. Es toda una carrera de bailarina que ahora quiere poner en juego con el solo fin de cumplirle el sueño a un grupo de gente que necesita de la ayuda solidaria.