Los chicos del desayunador La Esperanza, que funciona en el edificio del Hogar del Peregrino, contiguo a la Catedral, fueron protagonistas ayer a través de sus pinturas en la apertura de la muestra que presentó el taller Arte con Alas, al que pertenecen.
Alrededor de 80 trabajos se expusieron, con la grata novedad de que muchos de ellos ya fueron vendidos, lo que significará que se beneficiarán con parte del dinero de las ventas. Según se estableció, el 75 por ciento de lo cobrado por cada cuadro será para el autor, mientras que el 25 restante, irá a un fondo común.
El taller, que es dirigido por la artista plástica Claudia Tula con la asistencia de Silvia Galván, comenzó a funcionar el año pasado y hoy contiene alrededor de 20 chicos que concurren en busca del alimento matutino.
El espacio es un aula satélite que depende del programa de Atención a Niños y Adolescentes en Situación de Calle, un área de la Secretaría de Desarrollo Social, y ayer, en el acto de apertura de la muestra que se concretó por la mañana, estuvieron presentes funcionarios, encabezados por la secretaria, Marta Torres de Mansilla.
Las obras que se exponen fueron realizadas a lo largo del año por los chicos que concurren al taller de plástica del desayunador y fueron calificadas como “hermosas” y con “una carga emocional muy fuerte”, por Claudia Tula.
Hay que destacar que al taller Arte con Alas concurren también otros miembros de las familias de algunos chicos, quienes encuentran un espacio de expresión muy importante a través de la pintura y orientación de las especialistas.