A pocos días de haberse cumplido los dos años del incendio de la discoteca República de Cromañón, la comunidad artística argentina tiene posiciones encontradas sobre la tragedia en la que murieron 194 personas.
La mayoría coincide en que Aníbal Ibarra y Omar Chabán no fueron los únicos responsables del hecho, ocurrido durante un recital del grupo de rock Callejeros.
"Las responsabilidades no confluyen en una sola persona ni en un solo grupo, hay responsabilidades compartidas, la gente de rock sabe. Aníbal Ibarra y Omar Chabán fueron demonizados por los medios, que buscaron el chivo expiatorio", apuntó Miguel Cantilo.
Soledad Pastorutti opinó en el mismo sentido. "La situación se confundió bastante, no lo veo a Chabán como el único culpable y tampoco veo la destitución de Ibarra como una solución. El dolor de la gente no lo calma ninguna de esas dos cosas", sostuvo la folclorista.
Por otro lado, muchos coincidieron en que, a pesar de estar involucrados en la fatídica noche, Callejeros debe seguir tocando.
"Callejeros tiene que seguir su carrera, me parece bien que saquen un disco. Su rápido regreso a los shows abre la misma discusión que aquella que provocó en Los Redondos el Caso Bulascio. Es tan difícil meterse ahí. El artista tiene que hacer arte, no parar de hacerlo", indicó Lito Vitale.
Por su parte, Alejandro Lerner agregó: "Los artistas no somos los que investigamos las normas de seguridad. Creo que es muy importante que de ahora en adelante Callejeros tenga una actitud formadora, educativa, para llevar adelante su carrera".
Aunque también hay quienes sostienen que los músicos son corresponsables y que no deberían seguir tocando.
"Los principales responsables son ellos, permitieron la entrada, cuidaron el ingreso e iban a porcentaje con el lugar. Parece que iban 70 y 30 por ciento en dinero, bueno, van 70 y 30 por ciento en responsabilidad", expresó Nito Mestre.
Patricia Sosa no habló de responsabilidades, pero consideró que hubiera sido bueno que la banda dejara de llamarse Callejeros por respeto a lo que pasó la noche del 30 de diciembre de 2004.
"Yo que los Callejeros me hubiera cambiado el nombre, hubiera hecho una bandera grande que dijera Callejeros y hubiese ido a enterrarla, con todos los fans, llorando por los muertos", sostuvo la cantante.
En menor medida, los artistas también se mostraron preocupados por cómo afectó el incendio de Cromañón a la escena rockera, que vio diezmados sus espacios para tocar debido a las estrictas políticas del gobierno porteño para otorgar permisos y habilitaciones.
"Las bandas que estaban empezando a salir no tienen lugar donde tocar. Han arrasado con los lugares para actuar, están matando a la cultura joven de este país. Como siempre, se averigua poco y los culpables siguen libres, o sea una bosta", consideró Mario Pergolini.