Con todo el ritmo de sus contagiosas melodías, el grupo La Mosca tuvo una destacada actuación sobre el escenario en el cierre del Santa María Rock 2007, oportunidad en la que hizo vibrar a más de seis mil personas.
Fiel a su estilo, el grupo La Mosca, una de las apariciones más exitosas de la música argentina de los últimos años, subió al escenario del Anfiteatro Municipal, donde hizo vibrar a jóvenes santamarianos y de la región.
Quizá la imagen que mejor represente a este grupo es el la del conocido vocalista calvo de enormes lentes oscuros que comanda la agrupación, Guillermo Novellis, quien previo a subir al escenario declaró que "las razones de nuestro éxito han sido motivo de análisis, pero creo que todo pasa por las canciones con unas melodías muy populares y unas letras hechas desde un castellano neutro".
El grupo está integrado Guillermo Novellis (voz y coros), Mariano Balcarce (percusión); Julio Clark (saxos); Pablo Tisera y Raúl Mendoza (trompetas); Marcelo Lutri (trombón); Fernando Castro (batería); Martín Cardoso y Walter Cortagerena (guitarras); Adrián Cionco (bajo) y Sergio Cairat (teclados).
La banda, oriunda de la localidad bonaerense de Ramallo e integrada por once músicos, saltó al escenario alrededor de las cinco de la mañana y despertó a un público que hasta ese momento parecía un gigante dormido.
Es clara la vigencia en cuanto a convocatoria que La Mosca posee, pero lo que demostró la banda es que está a la altura de las expectativas en cualquier escenario del país.
La última jornada de rock en Santa María tuvo, aparte de Las Mosca, una excelente actuación de Los Calzones Rotos, quienes con una sólida presentación trajeron a escenario una tanda de temas que los caracteriza, incluso con un repaso de rock de distintas bandas de los ´80.
La banda tucumana Destrucción en cadena (DEC) dejó una muy buena impresión, con un estilo heavy metal, aunque con la singularidad de poder fusionar este ritmo con otros.
También subieron a escenario Cantera Suburbana, Señor Valdez, Chalie 3, entre otros.
Ratones
Por su parte, alrededor de seis mil personas colmaron el martes por la noche, el Anfiteatro Municipal, con el objeto de presenciar la apertura del Santa María Rock 2007, donde los ojos de los Valles Calchaquíes estaban puestos en el momento en que subiera al escenario una de las bandas con mayor incidencia en la música rockera argentina: Los Ratones Paranoicos.
Con mucha expectativa, la multitud aguardaba el ingreso al escenario de los músicos, observando cortinajes rojos y un telón que decía “Santa María, Reina del Yokavil” y una persistente llovizna que amenazaba.
Fue a las 12.50 cuando ingresó la banda y comenzó la clase. Juanse, Zorrito, Sarcófago y Roy abrieron con “Estrella” y “Rock del pedazo”, dos clásicos para encender la mecha en Santa María. En ese momento, una extensa serie de fuego de artificios permitió aumentar aún más la adrenalina de los presentes.
Si bien el número central de la primera noche del Santa María Rock fueron Los Ratones, también subieron al escenario con sus marcadas particularidades Karma Sudaca -ya casi son locales en Santa María-, La Coca Fernández, No te Duerma, los catamarqueños La Maza, los locales El Charco, Nada por Perder, Migraña y Expulsados, entre otros.