Al celebrarse el 10 de abril otro aniversario de la Batalla de Pozo de Vargas qué mejor que homenajear a don Felipe Varela historiando un poco el origen de la zamba que recuerda ese evento e inmortaliza el nombre de quien fuera en vida el último defensor del derecho de las provincias a construir su propio futuro y no ser lo que hoy son, meros apéndices de un poder central que las condiciona. Que sirvan estas líneas, entonces, no sólo para aclarar de dónde viene y cómo evolucionó a lo largo del tiempo esa pieza musical emblemática de nuestro folclore, sino para despertar las conciencias del letargo y la desesperanza con que el presente nos tiene acorralados, recordando que la causa por la cual luchó el señor Felipe Varela –Guaicameño, campesino, arreador de mulas, más tarde coronel del ejército nacional y hoy general, subalterno del Chacho y edecán militar de Urquiza- sigue vigente y esperando el compromiso honesto del ciudadano local con su provincia y su país.
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¿Zamba de Vargas? o Zamba de Varela, Cueca de Varela o Chilena de Varela
Como sabemos, en esa batalla don Felipe Varela se enfrentó al general Antonino Taboada, comandante de las fuerzas nacionales venidas de Santiago del Estero, en lo que puede definirse como la última resistencia heroica del interior al avasallamiento del puerto. Mencionamos este detalle para aclarar que, contrariamente a la versión santiagueña de la zamba, no fue Manuel Taboada, hermano de Antonino, el jefe de esas fuerzas, aunque si participó en ella al mando de la infantería. Por ser menor que su hermano, el mando le correspondió a Antonino.
Parte de nuestra fuente es Juan Alfonso Carrizo, el gran investigador catamarqueño que recorrió valles y quebradas recuperando la tradición oral de nuestro pueblo en relación a la batalla del Jagüel de Vargas. El recuperó de la memoria popular los versos que muchos ancianos, gauchos y payadores aún retenían como recuerdos de sus años mozos allá por 1921.
Lo primero que nos preguntamos es si existía realmente una pieza musical registrada con ese nombre en 1867. Todo indica que no, aunque como con todas las cosas populares, sí existía la melodía, la que quedó en la memoria, de la cual se apropiaron santiagueños y riojanos para hacer sus versiones. Por eso en la actualidad conviven dos versiones básicas, la santiagueña y la riojana.
En la primera la letra es más bien descriptiva de la contienda y ha sido hecha para acomodarla a la melodía que había recopilado Andrés Chazarreta. Es la que comienza con "Forman los riojanos/ en Pozo’e Vargas…”.
En la otra versión, la riojana, la de " A la carga, a la carga…” es la música la que se acomodó a la letra retenida en la memoria de nuestros paisanos.
Sin embargo, justo es mencionar que, paralelamente a ellas, existe una zamba titulada "La Felipe Varela", popularizada en los años 60 y que no debe confundirse con la Zamba de Vargas. Es aquélla que empieza con "Felipe Varela viene / por los valles de Tacuil...”. La mencionamos aquí porque tuvo una amplia difusión, lo que no dejó de causar confusión ya que muchos creían que se refería a la batalla de Pozo de Vargas. En realidad, ella se refiere a la supuestamente dudosa actuación de las tropas de Varela en Salta, durante su retirada hacia Bolivia, luego de la legendaria batalla. Aclaremos que lo contado en dicha zamba ha sido cuestionado o desmentido por escritores como Norberto Galasso y otros.
Las dos versiones santiagueñas
La primera versión santiagueña fue recopilada y presentada por Andrés Chazarreta el 26 de agosto de 1906 en el Teatro Cervantes de Santiago del Estero. La tocó punteada, sin canto. No quedó grabada en ese momento. Sin embargo, décadas más tarde la grabó con su conjunto.
Su hijo reproduce en la biografía de su padre el diálogo de don Andrés con su madre:
-Cuénteme mama una vez más...cuénteme lo que sabían recordar mi tío Manuel Antonio, don Ambrosio Salvatierra [ver nota abajo de Carlos Vega], el Negro Chagaray y los otros.
-Carne de gallina se me hace el cuerpo cuando me imagino aquel mediodía en el Pozo de Vargas. El General Taboada desesperado veía perder la batalla. Muchos eran los chilenos de Varela y poca la gente de su tropa.. La Virgen de la Montonera lo tiene que haber iluminado. "La banda,...la banda" dicen que gritó enloquecido. "Que el piquete de Brizuela toque la zamba" Así sabía contar tu tío....
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-¿Ese fue mama, el bautismo de la zamba?
-La "Zamba de Vargas"!, hijo, allí fue bautizada en el campo de batalla.
Y canturreo una copla:
Batallón de Varela / Pozo de Vargas / La despedida es corta, mi vida, / La ausencia es larga.
Esta versión es la que luego grabó don Andrés Chazarreta con su conjunto, más los poemas de Bartolomé Peralta Luna al comienzo y antes de "la segunda".
Luego Andrés Chazarreta le pidió a Domingo V. Lombardi que compusiera una letra que se acomodara a la melodía tradicional. Así lo hizo éste y salió la versión santiagueña que grabaron el duo Benítez- Pacheco, Los Chalchaleros, los Cantores del Alba, entre otros. Es la que empieza con "Forman los riojanos / en Pozo'e Vargas / Los manda Varela...".
Sin embargo, ésta no es la única
versión nacida en esa provincia. Los Hermanos Abalos grabaron en 1973 otra
versión de su autoría, que sería la segunda versión santiagueña. En ella los
Abalos nos informan que a esta zamba la llamaban "La triunfadora" en
Santiago del Estero. Es la que comienza con "Esta zamba se llama / Zamba
de Vargas…".
La versión riojana
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Se dice que los riojanos, un poco ofendidos por la versión santiagueña, luego crearon la suya. El recopilador de su música fue Luis Peralta Luna, a la que se le agregó una combinación muy ingeniosa de las letras de los versos recogidos por Juan A. Carrizo en su investigación de campo.
Esta versión es la bien conocida
que empieza con "A la carga, a la carga…". El
afamado y desaparecido conjunto folclórico Los Quilla Huasi (con Lastra,Vega
Pereda, Portales y Nuñez) grabó dos versiones de ella. La primera fue más
tradicional y guerrera, y toma los versos recuperados por Juan A. Carrizo. La
segunda (con Lastra, Valle, Palmer y Navarro), con versos de Bartolomé
Peralta Luna en el comienzo de "la primera" y de "la
segunda", es más pacifista e ingenua. Sus versos repetidos preguntándose
acerca de la batalla "por qué será , por qué será", no dejan de
sugerir una duda sobre esa lucha en que se definió el modelo de nación. Vale
la pena notar que esta segunda versión toma como primera línea de las dos
estrofas de "la primera" la versión de Vicente Forte "Batallón
Cazadores..." y "Batallón Granaderos…". |
La investigación de Juan A. Carrizo
Carrizo recopiló las distintas versiones de las letras que todavía se recordaban allá por 1921. Lamentablemente, su investigación no ofrece información sobre la melodía.
Para explicar el origen de la zamba, Carrizo recurre en su obra Cantares Históricos de la Tradición Argentina (P. 283-292) a Carlos Vega y su libro Danzas Populares Argentinas, por considerarlo como el folclorista mejor documentado sobre el origen y evolución de esta zamba.
Según Vega, el episodio que se relaciona con la danza fue publicado por primera
vez el 10 de abril de 1906 en Santiago del Estero, firmado por "Un
veterano" de esas luchas, que participó en aquella batalla memorable. Ese
hombre era el capitán Ambrosio Salvatierra, quien sacó el artículo en el diarioEl siglo de esa ciudad.
Según contó este hombre, mientras los soldados de su compañía eran dominados por el miedo ante los algo más de 3.000 hombres que traía Varela para el ataque, apareció de golpe el mayor José Brizuela con una compañía venida de Catamarca, la cual estaba acompañada de su banda de músicos. Apenas sonó el primer cañonazo del lado de Varela, Brizuela ordenó a la banda empezar a tocar la zamba que desde entonces se conoce como Zamba de Vargas, lo cual, según el capitán Salvatierra, tuvo un efecto extraordinario en sus soldados, les levantó la moral y los hizo prorrumpir en gritos y en vivas al general (Taboada): "Todos los soldados comenzaron a bailar arremangándose el chiripá y tomando el fusil por el medio". Hasta ahí su primera versión.
A pesar de ello, Carrizo aclara que en sus propias investigaciones de 1921
algunos relataron lo mismo que Salvatierra respecto a la existencia de dos
bandas musicales, pero no les da mucho crédito porque sus informantes
posiblemente hayan conocido la versión de Salvatierra y hablado bajo esa influencia.
Es decir, simplemente repitieron una información que les llegó de segunda mano.
La historia del origen de la zamba quedó así en un estado confuso, y así
permanece. Entre 1946 y 1947 se concluyó de que su estilo no era chileno,
sino típico del noroeste argentina. Las cosas quedaron, entonces, con lo que
aportó Vega.
Según Carrizo, la música que conocemos es la de la versión santiagueña. No hay
ningún registro de una Zamba de Varela. Sin embargo, las estrofas se han ido
modificando con el tiempo, acompañando posiblemente la misma música.
Partidarios y enemigos de Varela le pusieron sus puntos. La cosa llega al
extremo de incorporar a las letras episodios posteriores a la batalla, durante
su huída hacia el norte, hacia Bolivia, pasando por Salta.
Los textos a continuación ilustran las diversas versiones y nombres que tuvo la Zamba de Vargas, tal como se desprende de las investigaciones de Alfonso Carrizo. Como lo afirma él, más allá de esas denominaciones, lo cierto es que así como para los santiagueños es la zamba de ese nombre, para Catamarca, Tucumán Salta y Jujuy siempre fue la Zamba de Varela o la Cueca de los Montoneros; la que "los soldados de Varela cantaban" en sus correrías y las que usaban sus enemigos como burla. En su obra, Carrizo enumera las versiones desde el número 152-a hasta 152-n.
A) Versión de Santa Rosa, Catamarca. Sin informante.
A la carga, a la carga
mandó Varela,
que se vayan los míos
a luz de vela.
A la carga, a la carga,
mandó Chumbita,
vámonos todos juntos
niña bonita.
A la carga, a la carga,
mandó Elizondo,
vámonos marchando
de dos en fondo
B) Versión de Ipizca Catamarca. Esta versión se llamaba La Juarista por ser de tiempos de la presidencia de Juarez Celman. Se la registró de parte de don Indalecio Ponce, de 80 años de edad en 1921.
Vidita de mi vida,
Pozo de Vargas,
la guerra se ha perdido
por falta de agua.
Vidita de mi vida,
dijo Elizondo,
a la carga muchachos
de cuatro en fondo.
Vidita de mi vida,
dijo Varela,
dónde irán esos guapos
la polvareda.
Vidita de mi vida,
dijo Taboada,
si esta guerra la pierdo
no cargo espada.
Vidita de mi vida,
dijo Navarro,
a la plaza muchachos
que no hay cuidado.
C) Versión de Malli, Catamarca. Tomada de don Juan Bautista Fuentes, 80 años de edad en 1921. Esta se llamaba Chilena de Varela.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
que se va el cura Campos
la polvareda.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
valientes militares
rompan trincheras.
A la carga, a la carga,
dijo Elizondo,
que se va el cura Campos
con Arredondo.
D) Versión de Huaco, Catamarca. Tomada de don Segundo Acosta, de 75 años en 1921. Se la conoce como Cueca de Varela.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
ya se van los jujeños
la polvareda.
A la carga, a la carga,
dijo Chumbita,
a mí no se me escapa
niña bonita.
A la carga, a la carga,
dijo Arredondo,
rompamos las trincheras
de dos en fondo.
A la carga, a la carga,
dijo Guayama,
si no entramos hoy
será mañana.
E) Versión de La ramadita, Catamarca. Tomada de don Loreto Verón, de 75 años en 1921. Se la conoce como Cueca de los tiempos revolucionarios.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
ya se van los jujeños
la polvareda.
La polvareda. sí,
dijo Elizondo,
vámonos a la carga
de dos en fondo.
De dos en fondo, sí,
dijo Guayama,
vámonos a la carga
que ya no hay nada.
Remate:
Ciego de tanto amarte
salgo a buscarte.
F) Versión de Santa María, Catamarca.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
marchen los laguneros
paren bandera.
Paren bandera, sí,
dijo Elizondo,
marchen los laguneros
de dos en fondo.
De dos en fondo, sí,
dijo Chumbita,
a mí no se me escapa
niña bonita.
Arrúgale los vuelos
con el pañuelo.
G) Versión de Yanopongo, Tucumán. Tomada de doña María Ferreyra de López, de 105 años en 1921.
La zambita'e Varela
es muy sencilla
trajeron los mineros
de cabecilla.
H) versión de El Paso, Tucumán. Tomada de don Eustaquio Cabezas, de 92 años en 1921. El legajo dice al comienzo "Los soldados de Varela cantaban".
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
marchen los laguneros
rompan trinchera.
A la carga, a la carga,
Dijo Elizondo,
marchen los laguneros
de dos en fondo.
A la carga, a la carga,
dijo Guayama,
marchen los laguneros
guerra ganada.
I) Versión de Santiago y de La Banda. No hay informantes. Título: Zamba de Vargas. Danza.
Batallón de Varela,
Pozo de Vargas,
aquí tiro sus líneas
Manuel Taboada.
..........................
..........................
Si esta guerra no gano
no cargo espada.
A la carga, a la carga,
dijo Elizondo,
batallón colorado
de dos en fondo.
A la carga, a la carga,
dijo Taboada,
batallón colorado
metele bala.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
ya se van los jujeños
la polvareda.
A la carga, a la carga,
dijo Chumbita
a las niñas bonitas
que están solitas.
j) Versión de Río Hondo. Tomada de don Martín Sosa, 74 años en 1921.
A la carga, a la carga,
dijo Varela,
salgan los laguneros
rompan trincheras.
Rompan trincheras, sí,
vamos al verde,
porque las esperanzas
nunca se pierden.
A la carga, a la carga,
dijo Taboada,
si no gano esta guerra
tiro mi espada.
Tiro mi espada, sí,
vamos al verde,
porque las esperanzas
nunca se pierden.
K) Versión de Cuyoj, Santiago del Estero. Título: En la batalla de Vargas.
A la carga, a la carga,
gritó Taboada,
si esta guerra la pierdo
no cargo espada.
L) Versión de El Mistol, Tucumán, por Toribia O. de Trejo, 65 años en 1921.
Título: Chilena de Vargas.
A la carga, a la carga,
dijo Paunero,
a derecha e izquierda
rompan el fuego.
En el Pozo de Vargas
no hay aguardiente
porque los argentinos
fueron valientes.
LL) Versión de la ciudad de Salta. No hay informante. Título: La zamba de Varela.
Preguntale a Varela
si tiene ganas
de bailar la chilena
en "Pozo i Vargas".
A la carga, a la carga,
dijo Chumbita,
aura no se me escapa
niña bonita.
En la plaza de salta
se oyeron ayes
porque don Peque Frías
vendió los valles.
M) Versión de Vinalito, Jujuy. Título: Cueca de las dos vueltas. Tiempo de las montoneras.
Preguntale a Varela
qué es lo que baila,
si baila la chilena
del Pozo e Vargas.
Del Pozo e Vargas, sí,
dijo Cornejo,
a la carga, muchachos
que ya no hay riesgo.
Que ya no hay riesgo, sí,
dijo Chumbita,
que a mi no se me escapa
niña bonita.
Negrita de mi vida
dice Varela,
a la carga muchachos,
rompan trincheras.
Rompan trincheras, sí,
dijo Elizondo,
aura pues "laguneros'
de dos en fondo.
De dos en fondo, sí,
dice Guayama,
a la plaza muchachos
tengamos fama.
N) Versión de La Pucarita, Jujuy (sin informante) y de Florencia, Jujuy. Tomada de don Pedro Burgos, 70 años en 1921. Título: Tiempo de Varela.
A la carga, a la carga
dijo Varela,
atropellan trincheras
la gente laguneña.
A la carga, a la carga
dijo Elizondo,
atropellen trincheras
de dos en fondo.
A la carga, a la carga
dijo Chumbita,
que a mí no se me escapa
niña bonita.
En la plaza de salta
se oyen los ayes,
porque don Peque Frías
vendió los valles.
Arriba, arriba
todos a caballo,
a correr los varelistas
de la banda'el Pilcomayo.
Conclusión
Digamos a modo de especulación que, dado que la zamba como género musical tiene como antecedente la zamacueca chilena, es probable que la melodía de la luego llamada Zamba de Vargas haya sido conocida en Catamarca y La Rioja antes que en Santiago. No debería sorprender, entonces, que el mayor José Brizuela, siendo de Catamarca, la tocara con su banda ante la orden de alguno de los Taboada de tocar algo para animar a sus tropas, ya sea una chacarera o un gato, como se dice.
No estaría de más imaginar o sugerir
que lo atractivo de su melodía haya atraído la atención de los santiagueños
durante la batalla, quienes luego la llevarían a Santiago a su retorno de La
Rioja. De ahí sale la versión de don Andrés Chazarreta. Lo mismo pasaría en La
Rioja, aunque aquí el proceso podría decirse que fue de afianzamiento de algo
ya conocido y popular al momento de la batalla. Esta sería la versión de Luis
Peralta Luna. Luego vinieron obviamente las letras que la propia batalla
inspiró. Conjeturas, nada más.
Ahora bien, qué podemos decir del título de esta pieza musical. Dado que está
probado que musicalmente la zamba argentina es producto de la evolución de la
zamacueca chilena ya transformada en cueca, estimamos que el proceso se dio de
la siguiente manera. Lo que entró de Chile musicalmente fue la cueca, a la que
los paisanos la identificaban simplemente como "chilena". Lo que el
mayor Brizuela conocía junto a su banda catamarqueña y tocó en la batalla era,
entonces, esa cueca lenta identificada con tal nombre: simplemente una
"chilena".
Pasada la batalla y ya popularizada después de la pelea, pasó seguramente a ser
mejor identificada como la "Chilena de Varela" o "Cueca de
Varela". Con el tiempo, cuando la cueca dejó de ser tal para transformarse
en zamba, la cueca o chilena pasaron simplemente a llamarse "Zamba de
Varela", que es como se la conocía en Catamarca y La Rioja. A su vez, el
título variado de algunos de los versos o letras que Carrizo recogió de los
ancianos en 1921 apoyaría esta interpretación de la evolución del nombre; de
cómo llegamos hoy a la Zamba de Vargas.
Llegada a Santiago la melodía, imaginamos que no habrían sido aceptables tales
nombres para los taboadistas, y quizás por eso pasó a llamarse "Zamba de
Vargas". Con el tiempo este último nombre es el que prevaleció, quizás por
razones mercantilistas.