En abril y mayo de 2023, el Gobierno de la Provincia propuso avanzar con proyectos de ley en los que buscaba integrar a la oposición en el directorio de la empresa minera estatal, CAMYEN y en la administración del Fideicomiso minero 'Salar del Hombre Muerto', al que llegan los recursos de la explotación del Proyecto Fénix, operado por la ex Livent (hoy Arcadium Litium).
La propuesta generaba posiciones encontradas dentro de la UCR, principal partido dentro de lo que era hasta diciembre la única alianza opositora: mientras algunos consideraron que era una buena posibilidad para sumarse al control de los recursos, otros consideraban que implicaba convertirse en cómplices del Gobierno y sus políticas en materia de minería.
Concentrados en la campaña electoral, el debate se postergó hasta que explotó de manera escandalosa en noviembre: menos de diez días después de consumada la derrota de JPC a nivel provincial, el presidente de la UCR, Alfredo Marchioli, los vicepresidentes, Luis Fadel y Alicia Paz; junto al entonces presidente del bloque de diputados, Luis Lobo Vergara, su vice Juana Fernández y la diputada Silvana Carrizo participaron de una reunión con emisarios del Gobierno encabezada por el vicegobernador Rubén Dusso.
Tras la reunión, trascendió un supuesto acuerdo de las autoridades del radicalismo que consistía en avanzar con la reforma de la Constitución Provincial a cambio de designaciones en el directorio de CAMYEN, el Fideicomiso Minero, la Caja de Prestaciones Sociales y hasta nombramientos en planta permanente. El revuelo fue tal que las autoridades convocaron a una reunión ampliada del Comité Ejecutivo, que contó con la participación de dirigentes y militantes.
Allí, las principales autoridades de la UCR fueron interpeladas por el resto de los miembros de la Mesa Ejecutiva y hasta por el resto de los diputados radicales del bloque, en un clima de completa tensión en la que se vociferaron todo tipo de insultos y acusaciones. Aunque se negó cualquier tipo de acuerdo con el Gobierno, la relación dentro del bloque de diputados quedó destruida.
En diciembre, con la llegada de los nuevos diputados, la UCR perdió espacios. El nuevo bloque, que conducen Silvana Carrizo y Tiago Puente, mantiene una virtual unidad, ya que el diálogo está roto entre ellos.