Uno de los cinco remiseros detenidos y acusado de formar parte de una banda que el 1 de marzo atacó y robó a un chofer de Uber denunció a este último por lesiones y amenazas.
Gualquifil intentó despegarse del resto de los imputados y acusó a Bordogno de lesiones y amenazas.
Uno de los cinco remiseros detenidos y acusado de formar parte de una banda que el 1 de marzo atacó y robó a un chofer de Uber denunció a este último por lesiones y amenazas.
Fuentes oficiales informaron que la denuncia fue radicada a principio de la semana pasada en la Unidad Judicial N°4 por Carlos Alberto Gualquifil (33) en contra de Cristian Bordogno (53).
Presuntamente, Bordogno -chofer de Uber-, atacó en primer término a Gualquifil causándole una importante lesión en la cabeza, quien posteriormente se habría defendido y atacado con golpes de puños y patadas a su agresor, aun cuando éste estaba en el suelo y siendo agredido por otros sujetos.
Esta versión de los hechos se contrapone a la brindada por el propio Bordogno, quien informó que Gualquifil junto a César Gustavo Navarro (32), Walter José Canata (34), Ramón Alejandro Vielmotti (33) y Federico Gabriel Salguero (47) lo atacaron ese día a las 11.30 en la esquina de avenida Illia y pasaje Río del Valle, en la zona alta de la ciudad.
Por otra parte, Gualquifil negó haber formado parte de la banda que patoteó al chofer de Uber.
A pesar de su presentación judicial, la Fiscalía de Instrucción N°6, a cargo de Facundo Barros Jorrat imputó a los remiseros por “robo agravado por ser cometido en poblado y en banda”, ya que luego de la salvaje golpiza a uno de los cinco se le secuestró un reloj digital que Bordogno denunció como robado durante el feroz ataque.
En la audiencia de control de detención realizada en el Juzgado de Control de Garantías Nº 1, Héctor Rodolfo Maidana, el fiscal advirtió que falta producir medidas de prueba y tomar testimonios de testigos.
Además se espera el informe del peritaje a los cinco teléfonos celulares incautados a los remiseros para “recabar información y ver si hay otros partícipes del hecho endilgado”, dijo Barros Jorrat.
También resaltó que se les deben realizar pericias psiquiátricas, entre otros estudios. Mientras avanza la investigación de la denuncia de Gualquifil, los remiseros continuarán detenidos al tiempo que la querella insiste en que deberían ser imputados por "lesiones graves".