jueves 4 de agosto de 2022

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Editorial

También es trata de persona

Aunque desde hace muchos años se viene insistiendo con la necesidad de entender a la trata...

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2 de agosto de 2022 - 00:15

Aunque desde hace muchos años se viene insistiendo con la necesidad de entender a la trata de personas a partir de un concepto amplio, habitualmente se la vincula con su modalidad más extendida, que es la de la explotación sexual. Entender las diversas modalidades de la trata es clave para detectar casos que a veces no son advertidos como incluidos en esa categoría, a veces ni siquiera por las propias víctimas.

La Ley 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas define al delito, en su artículo 2°, como “el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción o acogida de personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países”. Es decir, la trata no se refiere solo a la explotación sexual o al ejercicio forzado de la prostitución, sino a todas las formas modernas de esclavitud, como los trabajos forzados, la extracción de órganos y hasta los casamientos no consentidos.

Hay formas de trata de personas más sutiles, pero que en definitiva reúnen las condiciones para ser consideradas de esa manera. Un ejemplo que resulta atinado citar en este contexto de análisis es el que protagonizó una organización delictiva que manejaba una red de trata en la que se encontraban como víctimas numerosos jóvenes, algunos de ellos catamarqueños.

La banda en cuestión perpetraba estafas utilizando a estos jóvenes que, engañados, se sumaban a lo que en principio aparecía como una posibilidad laboral atractiva. La organización delictiva, que proponía a los jóvenes generar ingresos mediante el uso de redes sociales, a través de una empresa que según decían, estaba asociada a importantes plataformas digitales internacionales, fue desbaratada por la Agencia Regional Centro Córdoba de la Policía Federal.

Atraídos por la oferta, numerosos jóvenes de distintas partes del país se trasladaban a la ciudad de Córdoba, donde eran alojados en pequeños departamentos, en los que permanecían hacinados en precarias condiciones y obligados, por la situación de vulnerabilidad económica que padecían, a actividades delictivas a través de la creación de perfiles falsos en redes sociales.

La explotación laboral es, junto con la sexual, las dos modalidades más comunes de la trata de persona. Y si bien son más comunes en trabajos vinculados a las actividades rurales, domésticas o a talleres textiles clandestinos, cualquier actividad laboral, si coarta la libertad de las personas, puede considerarse trata.

La amplitud del concepto es importante, porque permite identificar situaciones de explotación como trata de personas que, en primera instancia, podrían caracterizarse de otra manera, menos grave de lo que en realidad son. Conocer las características generales de este tipo de actividades delictivas es el primer paso para efectuar la denuncia y desbaratar a las bandas que las organizan.

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Brutal. Le dio una mano para saludarlo y con la otra lo golpeó. 

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