Las plazas y los espacios verdes brindan innumerables beneficios, algunos visibles y otros menos evidentes. No solo funcionan como puntos de encuentro para las familias, sino que también elevan el valor de las viviendas cercanas, se transforman en atractivos turísticos y actúan como pulmones verdes que protegen el medioambiente.
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Se pusieron en valor alrededor de dos plazas por mes en la Capital
Muchos barrios de la ciudad cuentan hoy con sus plazas renovadas tras un intenso trabajo del municipio capitalino.
Sin embargo, más allá de estas virtudes innegables, juegan un papel crucial en la salud de las personas. Los parques y espacios verdes también son esenciales para combatir la inactividad física, un factor de riesgo relevante en las enfermedades no transmisibles, que causa millones de muertes cada año. Estos espacios permiten a la gente caminar, andar en bicicleta y practicar diversas actividades físicas, promoviendo una vida más activa. Por lo tanto, la inversión en parques urbanos y áreas verdes se presenta como una estrategia eficaz y accesible para mejorar la salud pública y combatir el cambio climático, impulsando un desarrollo urbano más sostenible.
Plazas renovadas
Hoy en día, gracias al trabajo incesante de la Municipalidad de la Capital, muchos barrios de la ciudad cuentan con sus plazas renovadas, como las de Las Américas, Santo Domingo, La Chacarita, Raúl Alfonsín, 9 de Julio, el barrio 920 Viviendas, B° Ojo de Agua y muchas más. Estos espacios se han convertido en puntos de encuentro vecinal, donde los habitantes son los principales protagonistas. Son los propios vecinos quienes, en cada recorrido, solicitan nuevas mejoras, exigiendo un compromiso continuo para cumplir con sus expectativas y garantizar que cada barrio cuente con su propio espacio verde de calidad.
Beneficios
Los beneficios sociales y económicos que aportan los espacios verdes urbanos son significativos. Investigaciones científicas demostraron que estos entornos naturales favorecen la salud y el bienestar de las personas, proporcionando oportunidades para hacer ejercicio, mantener relaciones sociales y reducir el estrés. Además, cada vez son más los estudios epidemiológicos que muestran cómo el acceso a espacios verdes urbanos mejora la salud mental, disminuye la depresión, reduce la morbilidad y mortalidad cardiovascular, y combate problemas como la obesidad y la diabetes. Personas de todos los estratos sociales se benefician de la mejora en el acceso a estos espacios.
Reducir las desigualdades en el acceso a los espacios verdes urbanos puede ser una estrategia clave para disminuir las disparidades de salud relacionadas con el nivel de ingresos, la pertenencia a minorías, la discapacidad y otros factores socioeconómicos. La contaminación atmosférica, que contribuye al aumento de las temperaturas y a las olas de calor, puede mitigarse plantando árboles que proporcionen sombra y reduzcan las emisiones de carbono.
Actualmente, las enfermedades no transmisibles son responsables del 68% de las muertes en el mundo. Entre los factores de riesgo asociados a estas afecciones se encuentran la exposición a la contaminación del aire y la falta de actividad física, ambos problemas característicos de las zonas urbanas. Estos factores, a su vez, están relacionados con el cambio climático y crecen a medida que las ciudades se expanden. La rapidez en el crecimiento de las urbes y la urbanización acelerada potencian tanto el avance de las enfermedades no transmisibles como el impacto del cambio climático. Por ello, los parques, plazas y espacios verdes se presentan como soluciones clave para mejorar la salud urbana.
"Ciudad Verde"
Los espacios verdes públicos, accesibles para caminar, andar en bicicleta o simplemente disfrutar del aire libre facilitan la movilidad segura y el acceso a servicios básicos. Estas premisas fueron las que guiaron desde el primer día la gestión de la "Ciudad Verde", un eje clave de trabajo que se ha materializado en la recuperación y puesta en valor de un promedio de dos plazas por mes, incluso durante los tiempos de pandemia, cuando las restricciones complicaban los trabajos.
Cada intervención en una plaza mejora la calidad de vida de la comunidad, y todas las personas tienen el derecho de acceder a un espacio verde de primer nivel sin necesidad de desplazarse a otras zonas de la ciudad. Es así como el municipio capitalino sigue construyendo una ciudad más humana, con espacios verdes como pilares fundamentales del bienestar colectivo.