El oficialismo no consiguió las firmas necesarias para el dictamen del llamado "Súper RIGI" y su tratamiento en el Senado se demorará unos días más. La resistencia de un grupo de legisladores de la oposición dialoguista, que reclamó incorporar cláusulas destinadas a proteger a la industria nacional, frustró los planes del Gobierno de dejar la iniciativa lista para ser tratada en la próxima sesión.
La situación fue confirmada por la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, al término del plenario conjunto de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Legislación General y Economía Nacional e Inversión. El planteo de modificación fue impulsado por los senadores Maximiliano Abad (UCR-Buenos Aires), Carlos Espínola (peronismo crítico) y Martín Goerling (PRO-Misiones). Luego se sumó María Victoria Huala, del PRO de La Pampa.
Los senadores reclamaron incorporar un par de cláusulas orientadas a garantizar una mayor participación de proveedores argentinos en los proyectos alcanzados por el régimen. Una de las modificaciones establece un margen del 15% a favor de los proveedores nacionales por encima del precio de los suministros importados.
Finalmente, el proyecto no alcanzó la mayoría necesaria en ninguna de las tres comisiones que debían emitir dictamen para que la iniciativa pudiera quedar habilitada para su tratamiento en el recinto. La jefa de la bancada oficialista incluso dejó abierta la posibilidad de que el Gobierno tenga que replantear la estrategia legislativa. “Si el Súper RIGI tiene tantos problemas, tendremos que quedarnos con el RIGI”, declaró Bullrich.