jueves 2 de abril de 2026
Cara y Cruz

Sacudiendo la modorra

En febrero del año pasado, el Papa Francisco fue noticia para los portales europeos por una frase que parece haber acuñado en su tiempo de clérigo en Argentina. "El hecho de que el Señor nos ofrezca una vez más un tiempo favorable para nuestra conversión nunca debemos darlo por supuesto. Esta nueva oportunidad debería suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra", señaló en alusión al tiempo litúrgico que dura 40 días antes de la Semana Santa.

En Catamarca, quienes quedaron forzados a sacudirse la modorra son los encargados de la comisaría de El Rodeo tras una repentina ola de robos que se sucedió este mes en esa villa, que se prepara para comenzar su clásica temporada veraniega dentro de unos días.

Según informó este diario, entre el martes 14 y el último fin de semana se registraron media docena de denuncias por robos y daños en las casas de los veraneantes. Solo en un caso, el propietario precisó que de un depósito le llevaron todas sus herramientas; a saber: una hormigonera, una allanadora, un serrucho, una sierra, dos uñas, una espátula, tres puntas, cuatro cortafierros, dos dobladoras de hierro, dos mazas, una pinza de punta, diez tenazas, cinco plomadas, cuatro niveles, tanzas, tres mangueras de nivel, cinco palas, una picota, una escuadra, dos tijeras de hierro, dos amoladoras y un alargue de 50 metros. Aficionados a la construcción los delincuentes, habrá que razonar.

Otro propietario denunció que en su casa, ubicada sobre la ruta Nº 4, le forzaron una puerta y cargaron dos televisores LCD de 32 y 40 pulgadas, una máquina de coser y un microondas. A otro le robaron un LCD de 26”, un equipo de aire acondicionado y un colchón de 1 plaza; un tercer damnificado denunció que le llevaron un LCD, un aire acondicionado, una garrafa y ropa. Y una mujer contó que le robaron desde máquinas y herramientas de jardinería hasta cañerías.

Dado el crecimiento inmobiliario exponencial que tuvo la principal villa turística de la provincia, el año pasado, el Gobierno decidió dar más jerarquía a la dependencia policial rodeína y de subcomisaría pasó a comisaría, es decir, con un poco más de recursos humanos y técnicos. Sin embargo, tal categorización no se trasladó a los hechos. La tarea de prevención deja mucho que desear, tanto o más que la de persecución del delito.

En efecto, de los seis últimos robos denunciados en la villa solamente se pudieron rescatar algunos elementos sustraídos en una propiedad, según una causa que investiga el fiscal de turno, Jonathan Felsztyna. Pero en ningún caso hay arrestados ni sospechosos.

Se entiende, además, que para robar objetos tales como hormigoneras, televisores y equipos de aire acondicionado, los ladrones no solo actuaron con total tranquilidad sino que también debieron trasladar todo en camioneta o carro de remolque. Y cuesta aceptar que no haya testigos ni controles policiales de rutina. De hecho, algunos vecinos se comunicaron con este diario para reclamar por la falta de recorridos de los móviles en la villa.

Por otra parte, es evidente que no hay una tarea investigativa eficiente, o si la hubo en algún momento hoy está sumida en un letargo preocupante.

Fue por eso que el fiscal pidió la intervención de la Jefatura policial de la Provincia para colaborar con esa comisaría. Habrá razonado que sin mayor asistencia su investigación tenía destino de cajón. El mismo lunes, cuando se conoció la noticia de la ola de robos, el mando policial envió refuerzos de la División de Investigaciones a El Rodeo.

Habrá que esperar si logran esclarecer algo. Por lo pronto, hasta ayer no hubo más novedades.

Al menos hay razones para suponer que con mayor presencia de uniformados, los ladrones se mandarán a guardar un tiempo. Pero queda el trabajo de entrenar o de sacudir la modorra en la comisaría rodeína para dar tranquilidad a los veraneantes, estén o no en sus casas.

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