El Ministerio Público Fiscal solicitó ayer a la Corte de Justicia que declare la nulidad de la resolución que dispuso la prisión domiciliaria preventiva del sacerdote Renato Rasgido, condenado por dos hechos de "abuso sexual simple y dos hechos de abuso sexual con acceso carnal, agravados por su condición de ministro de culto".
El planteo cuestiona el carácter cautelar de la medida y la falta de intervención de las partes en el procedimiento que derivó en su concesión.
Durante la audiencia de expresión de agravios que se llevó a cabo en la Sala Penal, el fiscal Correccional Nº 2, Gabriel Federico Maturano, sostuvo que la resolución del juez de Ejecución Penal Nº 2, Eugenio Joaquín Acs Acuña, "vulneró el debido proceso, la bilateralidad y las reglas del contradictorio".
En este marco, pidió que se anule la resolución y que las actuaciones vuelvan al juzgado de origen para que se realice una nueva junta médica con intervención de las partes.
Solicitó además que se realice un nuevo pedido de prisión domiciliaria, esta vez, cumpliendo con el procedimiento legal correspondiente.
El planteo de la Fiscalía fue acompañado por el abogado querellante, Hernán Jaime Morales.
Por su parte, la defensora del condenado, Lorena Morales, sostuvo la validez de la resolución dictada por el Juzgado de Ejecución Penal Nº 2, y pidió a la Corte que rechace el recurso de casación presentado por el Ministerio Público Fiscal. Tras escuchar los planteos de las partes, la Corte dispuso un cuarto intermedio para resolver el recurso presentado por la Fiscalía. La audiencia se realizó en el marco del Expte. Corte Nº 082/26 y estuvo a cargo de la Sala Penal, integrada por la presidenta María Fernanda Rosales Andreotti y los ministros Néstor Hernán Martel y Rita Verónica Saldaño.
El sacerdote fue condenado en 2024 a 15 años de prisión por abuso sexual. En sus fundamentos, los jueces consideraron que "el imputado, valiéndose de su condición de sacerdote, manipuló deliberadamente al chico por medio de regalos y ayudas económicas, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad con el claro y único fin de satisfacer sus deseos sexuales. En tal empresa, evidenció una clara obsesión por el adolescente, mediante un hostigamiento y control permanentes”.n