El líder de Peronismo Republicano y auditor general de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, lamentó que el Gobierno no haya convocado a la oposición a las reuniones que encabezó el presidente Alberto Fernández con dirigentes sociales.
El líder de Peronismo Republicano y auditor general de la Nación, Miguel Ángel Pichetto, lamentó que el Gobierno no haya convocado a la oposición a las reuniones que encabezó el presidente Alberto Fernández con dirigentes sociales.
"Creo que ha habido una reacción muy responsable y prudente de la oposición en orden a repudiar el hecho y solidarizarse con la vicepresidenta, a lamentar el acontecimiento. Pero luego el presidente aparece con ese discurso que sectoriza, convoca a determinados grupos o actores de la sociedad civil y se olvida de los partidos políticos. Ayer a la tarde vimos una expresión de esa sectarización de la política argentina. Ha habido una importante presencia de gente, pero del partido gobernante", explicó el exsenador en declaraciones radiales.
Para el excandidato a vicepresidente, el discurso del oficialismo "invita a dejar afuera a los que odian, pero había algunos subidos al palco que odian". "¿Quién es el que controla el odio? ¿Quién califica el odio en Argentina?", se preguntó.
En ese contexto, apuntó al Gobierno y aseguró que tiene responsabilidad en bajar los niveles de confrontación y encontrar caminos de diálogo institucional.
"Si en lugar de juntarse con las organizaciones de derechos humanos, que son una presencia permanente en la mesa del Gobierno, hubiera intentado hablar con las autoridades partidarias, me parece que hubiera habido una respuesta. Pero nunca hubo invitación y lo que hubo fue el aprovechamiento de un sector político. Es válido, pero es sectario. El Gobierno podría haber convocado y no lo hizo. Nadie va adonde no lo invitan. Si estaban las señoras de la Plaza, la señora Carlotto, estaban ellas. Siempre están ellas. Siempre están los actores del kirchnerismo, que leen el mensaje como si fuera un espacio institucional", recriminó.
Pichetto consideró que "de la mano de este hecho hay una consolidación de la figura de la vicepresidenta, que avanza decididamente a ocupar todo el espacio del peronismo". "Es un hecho muy significativo que va a dar un nuevo voltaje al camino hacia 2023", concluyó.
En Twitter, el auditor general de la Nación ya había cuestionado al presidente por su mensaje en la madrugada del viernes. "El presidente no entiende nada. La oposición repudió el hecho y se solidarizó con la vicepresidenta. El presidente, por su parte, le echa la culpa a la oposición, a la Justicia y a los medios. Luego decreta un feriado nacional. ¿Para qué? Todo patético", cuestionó tras la cadena nacional de Alberto Fernández.