ver más
Editorial

Peligros que vuelven

25 de febrero de 2022 - 01:00

Las consecuencias devastadoras de la pandemia de coronavirus todavía en curso no se reducen a su impacto directo –más de 430 millones de casos en dos años y casi seis millones de muertos- sino también a otros múltiples aspectos, entre los que se cuentan la propagación de otras enfermedades.

Efectivamente, la tensión en la que el Covid-19 puso al sistema de salud, sumado al temor de los ciudadanos a exponerse al virus, trajo como consecuencia inevitable que se descuidaran los tratamientos de otras enfermedades o los controles médicos generales de rutina.

Además, el énfasis puesto en el proceso de vacunación contra la enfermedad que empezó a circular masivamente hace dos años produjo también un descuido de los operativos de inoculación contra otras enfermedades, incluidas en el calendario oficial y obligatorio. No porque el Estado no disponga de las dosis necesarias, sino por la atención preferencial que mereció –y sigue mereciendo- vacunarse contra el coronavirus.

Un informe recientemente publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) alerta sobre el riesgo de que vuelva la poliomielitis en la región luego de casi tres décadas de ser erradicada. La causa es la baja cobertura de vacunación en menores de cinco años. Según los datos difundidos, la tasa de vacunación contra la poliomielitis -esquema de tres dosis- fue del 82% en 2020, la más baja desde 1994, año precisamente en el que se certificó que el continente estaba libre de la enfermedad.

Los datos llevaron a Andrés de Francisco, director de Familia y Promoción de la Salud de la OPS, que “la amenaza de la reintroducción de la poliomielitis en la región es real. No podemos retroceder. Evitar casos de polio depende de tener una población infantil altamente vacunada y una fuerte vigilancia de la enfermedad”

La poliomielitis es una enfermedad altamente infecciosa causada por un virus que se transmite principalmente a través del contacto con heces infectadas. Puede afectar el sistema nervioso y causar parálisis en las piernas o los brazos. Se trata, en consecuencia, de una patología grave pero que es fácilmente prevenible a través de la vacuna.

Si bien hace casi tres décadas que no se registran casos de poliomielitis en América, la enfermedad sigue presente en algunos países. En Paquistán y Afganistán siguen siendo endémicas. Pero el riesgo de que aparezca en otros países está latente. De hecho, la semana pasada se declaró un brote en Malaui, una pequeña nación ubicada en el sudeste de África. Para la OPS, “el reciente caso de poliovirus salvaje en África es un recordatorio de que cuando el virus sigue circulando, los niños de todo el mundo están en riesgo”.

La baja en la colocación de vacunas, aún aquellas que previenen de enfermedades aparentemente desaparecidas, representan peligros graves, peligros que vuelven y que solo puede superarse retornando a la costumbre de cumplir con el calendario obligatorio establecido por el Ministerio de Salud de la Nación.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar