El domingo 21 de julio, en el cierre de la 53° edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, la Virgen del Valle, Patrona Nacional del Turismo, y el Beato Mamerto Esquiú se despidieron de la fiesta mayor de los catamarqueños.
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Patrona del Turismo
Escoltada por integrantes de la Agrupación Gaucha Virgen del Carmen, de Palo Labrado, departamento Paclín, la sagrada imagen fue llevada en brazos por el padre Gustavo Flores, rector de la Catedral Basílica y Santuario mariano, acompañada del Beato Esquiú.
En un clima de alegría y devoción, entre aplausos, ambos recorrieron el escenario mayor bendiciendo al público presente y a quienes seguían la transmisión en vivo del espectáculo de esta última noche.
Durante los diez días en que se desarrolló esta gran fiesta cultural recibió a miles de devotos y turistas en el ingreso al Pabellón de Turismo, irradiando su gracia sin par y brindando su protección.
Nuevo manto
La imagen réplica de la Virgen del Valle lució un manto confeccionado para esta 53° edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
Tanto el vestido como el manto fueron realizados en el Taller de María con el aporte generoso de muchas personas, tanto en la realización como en la donación de materiales.
El manto fue inspirado y pintado por Marta Ruth Carrizo y Cira Norte. Y sobrebordado con 1.000 cristales por Estela Rodríguez, Laura Soria e Irene Pereyra, y armado y cosido por Graciela de Carrizo. Las autoras detallaron que "el diseño del patrón de bordado fue un proceso largo de muchas ideas y sueños donde se quería expresar el amor y la presencia de Jesús y María en la naturaleza creada por Dios para el hombre.n