Hace una década, cuando Matías Cornejo tenía 18 años y viajaba en una moto como acompañante de un primo, un par de patrulleros los persiguieron hasta la zona del Parque de los Deportes, cerca del estadio mundialista de Mar del Plata, donde los dos cayeron al suelo. Ya habían sido requisados por los policías cuando uno de estos se acercó a Cornejo y le disparó tres veces en una pierna.
Fueron balas de goma pero las heridas resultaron ser tan graves que una semana después debieron amputarle la pierna.
El policía que disparó fue el sargento Maximiliano Castellano, quien fue desafectado de la fuerza policial y enfrentó un juicio en el que fue condenado a 12 años de prisión por torturas seguidas de lesiones gravísimas.
Por su parte, Cornejo pasó a ser conocido en el barrio como "Pata de Palo".
Este jueves por la noche en el barrio Libertad de Mar del Plata hubo una toma de rehenes que terminó con dos delincuentes muertos. Uno fue "Pata de Palo" Cornejo. El otro, Nahuel Niz.
Todo había comenzado poco antes, cuando Cornejo fue localizado en un domicilio de la calle Siria al 800 por la Policía que tenía una orden de allanamiento por el homicidio de Rubén "Viruta" Ordóñez, asesinado de cinco balazos el 5 de mayo pasado.
Al verse rodeado, el sospechoso se atrincheró en la casa y respondió a los tiros. En medio del enfrentamiento, él y sus cómplices ingresaron en la vivienda lindera y tomaron de rehenes a una mujer de 72 años y sus nietas de 17 y 19. En el tiroteo, uno de los policías resultó herido de un disparo en una pierna -con una fractura de tibia y peroné- y cuando los efectivos finalmente ingresaron a la vivienda hallaron a Cornejo muerto y a Niz baleado de gravedad.