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Antecedentes judiciales

Otros crímenes que fueron cometidos en circunstancias similares

9 de julio de 2024 - 01:05

El Motel Oasis de la Ruta Provincial Nº 1 registra un hecho con varias similitudes. También sucedió en julio –aunque a mediados de mes- de 2016. Jorge Mauricio Herrera fue asesinado a puñaladas. Ángel Ariel Leguizamón y su pareja, fueron hallados culpables en el delito de “homicidio calificado por alevosía” –uno de los agravantes imputados a Heredia-, en octubre de 2017 por la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Tercera Nominación. Ambos fueron condenados a prisión perpetua. Sin embargo, la mujer fue absuelta por la Corte de Justicia de Catamarca en agosto de 2018.

Leguizamón había ordenado a su pareja –quien había tenido una relación sentimental con la víctima- que lo citara en el motel. Para los jueces Patricia Olmi, Marcelo Soria y Jorge Palacios, los imputados predestinaron su conducta delictiva para actuar sin peligro, dada la reacción de la víctima. La mujer aprovechó la confianza de la víctima, en virtud de la relación amorosa que tuvieron y procedió a engañarlo. De esta manera, ocultó la intención de homicida. “Ambos imputados fueron cobardes y traidores en su accionar, toda vez que arremetió contra una persona indefensa, engañada en su buena fe, sorprendida y que no portaba ningún elemento como para defenderse, por lo que lo considero con un alto grado de peligrosidad criminal”, se describió.

El crimen del médico

El 5 de abril de 2017, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación condenó a los primos Sofía y Marcos Beltramello a la pena de prisión perpetua por "homicidio criminis y causae" y "robo calificado por el uso de arma" por la muerte del médico Ignacio Reinard Burchakchi. En este caso, la imputación es igual a la que se le reprocha a Heredia. Este crimen sucedió en abril de 2015, en la Capital.

En los fundamentos de la sentencia, se remarcó que desde el minuto uno de la investigación penal preparatoria “se supo de Sofía Beltramello y es Sofía quien confiesa e involucra a Marcos Beltramello, no al revés como se intentó infructuosamente probar. Sofía siempre estuvo sospechada y su imputación no devino de un acto antojadizo de su drogado primo”. Además, precisó que en este luctuoso hecho “nada fue al azar”. Para el tribunal, “todo estuvo pensado y calculado con los errores propios de los inexpertos pero sin dejar nada al azar”.

El brutal asesinato de Burchakchi en su propia casa para poder robarle incluyó golpes y 19 puñaladas y un hecho poco común: el o uno de los cuchillos con el que fue ultimado quedó incrustado en la garganta. El médico que realizó la autopsia indicó que “hay más probabilidad de que hayan sido dos personas. Es un principio aceptado dentro de la psiquiatría forense que cuando hay muchas lesiones o cuando dejan algún tipo de mensaje como en este caso el arma clavada, que haya existido un vínculo entre víctima y victimario…”. “Ya no hay duda posible, los agresores no solo conocían a la víctima sino que además al menos una tenía un vínculo sentimental con él, lo que agrava el injusto”, se señaló en la fundamentación.

“Tío Héctor”

En enero de 2019, Héctor Calderón, conocido en Belén como “Tío Héctor”, fue ultimado a golpes. La causa fue investigada en la órbita del Tribunal Penal Juvenil, habida cuenta de que una adolescente había estado sindicada. El principal acusado fue Gabriel “Gabocha” Carrizo, un joven de 20 años. En abril de 2021, la Cámara de Sentencia Penal Juvenil lo halló culpable en el delito de “homicidio agravado por criminis causa y robo en concurso real” y condenado a prisión perpetua.

“El joven Carrizo ideó todo un plan para apoderarse ilegítimamente de elementos de valor y la víctima elegida fue Luis Héctor Calderón, alguien a quien podía seducir por su elección sexual y así ingresar a su hogar para apropiarse ilegítimamente de sus cosas bajo el engaño de intimar sexualmente con la víctima”, se detalló en los fundamentos.

“Gabocha” llegó al domicilio de Calderón el miércoles 16 de enero de 2019. Como ya habían pactado con Calderón que iría, éste último le permitió el ingreso a su hogar, simplemente porque tenía un interés o la ilusión en un posible encuentro sexual con el joven Carrizo. A partir de allí comenzaron a beber. Mientras compartían y tomaban, esta situación llevó a que la víctima quisiera concretar el encuentro sexual que el joven le había dicho que tendrían. Calderón se puso “cada vez más insistente, lo que enfureció al joven y lo llevó a la inmediata reacción de golpearlo en una forma tan salvaje que los golpes recibidos por la víctima, debido a su contextura física pequeña y delgada, le ocasionaron la muerte”, se detalló en los fundamentos.

Luego, Carrizo se apoderó ilegítimamente de dinero en efectivo que Calderón tenía y, de inmediato, arrastró el cuerpo hasta la bañera. Posteriormente, quemó evidencia para salir del domicilio por la puerta principal, cerrando con llave y llevándose consigo su mochila, un fernet y el dinero que posteriormente utilizó para comprar elementos de valor para él y su novia.

Para el Tribunal, “Gabocha” quiso apoderarse de dinero y así fue que ante la golpiza propinada a Calderón logró quitarle una parte de ese dinero que tan solo en parte gastó y la otra lo ocultó en el asiento trasero de un automóvil marca Peugeot que se encontraba en su domicilio. “Nos encontramos ante un crimen con ribetes que rozan lo cinematográfico. ¿Qué interés pudo motivar a Carrizo a ocultar dinero y otros objetos de valor en el asiento trasero de un automóvil? Ningún otro que no fuera por el solo motivo de su origen espurio”, se precisó.

San La Muerte

En julio de 2021, la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación halló culpable a Lucas “El Gordo” Carrizo en el delito de “homicidio doblemente agravado por alevosía y por criminis causa”. Con esta sentencia y con 19 años, “El Gordo” Carrizo es el condenado a prisión perpetua más joven de la provincia. En julio de 2020, luego de una larga jornada de excesos, tras haber aspirado nafta, tomado alcohol y fumado marihuana, “El Gordo” ingresó a la casa de Petrona Centeno (77) en Pomán y la ultimó con más de 40 puñaladas. Con este crimen, se selló su destino. Atrás, quedaron sus días en los que entrenaba. Carrizo fue boxeador amateur. Había peleado entre septiembre de 2018 y enero de 2019. Tuvo dos peleas, con un triunfo y una derrota, en la categoría hasta 81 kilos. En el ambiente pugilístico era apodado “Pepo”. Durante la ronda de testigos, en varios relatos se nombró a San La Muerte y al Gauchito Gil y se destacó el consumo problemático de drogas. “Contó que rendía tributo a San La Muerte y a Gauchito Gil. Decía que si iba preso, se iba a matar. A San La Muerte le decía ‘El Bicho’; que le decía que me mate porque lo quería cambiar; que ‘El Bicho’ no lo dejaba tranquilo, que lo atormentaba; que si no mataba a alguien, se mataba él”, recordó un testigo. “Al momento del hecho no estaba consciente, sé que hice un daño grande y sé que debo pagarlo, tengo que pagar el daño que hice. Yo me hago responsable de que debo pagar el daño que yo causé”, expresó.

Agravantes de un crimen

¿Qué es un agravante/calificante?

En materia penal, se entiende por agravante o calificante a las circunstancias que concurren al cometerse un delito y que inciden en la responsabilidad criminal. Como consecuencia de esto, se produce un incremento en la pena. De esta forma se imputa un mayor reproche penal al imputado.

“Alevosía”

Significa matar sin peligro para el autor, escondiendo sus intenciones o su persona es alevosía; es matar a traición, sin posibilidades de defensa por parte de la víctima o de un tercero.

“Criminis causa”

Es matar para robar, cometer otro delito, lograr sus objetivos o por no haber logrado el fin propuesto.

De acuerdo con el Código Penal Argentino, la escala penal prevista para el delito de "homicidio simple" -es decir, sin ningún tipo de agravante- es de entre ocho a 25 años. Los homicidios agravados "por alevosía" o "criminis causa" prevén la pena máxima. Esto es prisión perpetua.

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