miércoles 29 de junio de 2022

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Editorial

Otra violencia invisibilizada

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16 de junio de 2022 - 01:00

El maltrato a la vejez es, junto con el maltrato infantil, una de las formas de violencia menos visibilizada. Por ello es que tiene un día específico en el calendario, los 15 de junio de cada año, en el que se conmemora el Día Mundial de la Toma de Conciencia del Maltrato a la Vejez. La conmemoración empezó en 2011 a partir de una resolución de la Asamblea General de la ONU con el fin, precisamente, de visibilizar las violencias que sufren las personas mayores, sensibilizar acerca de esta problemática y promover estrategias para superarla.

La vulnerabilidad de los ancianos es extrema, casi tanto como la de los niños. En la gran mayoría de los casos ni siquiera tienen, por la dependencia que padecen de sus propios agresores, la posibilidad de denunciar la violencia que sufren.

Un informe del año pasado de la Organización Mundial de la Salud especificó que una de cada seis personas mayores sufrió algún tipo de abuso y que el maltrato se incrementó a partir de la pandemia de COVID-19. Pero las estadísticas de denuncias sobre este tema no reflejan de ninguna manera la envergadura de esta grave problemática social, porque la mayoría de las agresiones no son denunciadas y el maltrato suele producirse en entornos privados. La violencia física es solo una de las variantes: hay también violencia psicológica, la invisibilización, el abandono y hasta estafas económicas o hurtos.

En Catamarca no abundan las denuncias en sede judicial. Son pocas, en función de la cantidad de casos que se estima, y por lo general promovidas por personas ligadas a la víctima que conocen la situación de maltrato, por instituciones que trabajan con las personas ancianas o hechos que se conocen por vías indirectas. En febrero de este año se viralizó un video en el que se observa a un hombre sentándose arriba de la cara en reiteradas oportunidades de un anciano que se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad, acostado y sin poder moverse. La denuncia fue presentada por la Dirección de Adultos Mayores de la provincia y la fiscal Myriam López imputó a dos personas, incluida la que registra el video con un celular, por el delito de abuso sexual simple.

El envejecimiento natural de la población engrosa con el tiempo la cantidad de gente mayor de 70 años. Y muchas de ellas no pueden ser contenidas por sus familias ni, por razones económicas, alojadas en instituciones geriátricas privadas. De modo que las instituciones públicas se ven desbordadas, según lo admiten las propias autoridades. La sociedad actual, a diferencia de las tradicionales, no se caracteriza por el respeto irrestricto a los ancianos. La vulneración de sus derechos no debe pasar inadvertida ni por los ciudadanos en general ni por el Estado, que tiene además la obligación de generar políticas públicas construidas desde una perspectiva de Derechos Humanos.

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