Pasaron 105 días desde que Luciana Antonella Muñoz Aguerre salió de su casa. Cumplió 21 años sin que nadie supiera dónde está. En Neuquén, la búsqueda es desesperada: la provincia elevó ahora a 100 millones de pesos la recompensa para cualquiera que pueda aportar un dato certero que ayude a encontrarla.
Luciana salió el sábado 13 de julio a las 11 y no tenía teléfono celular porque se le había roto.
La Justicia rastrilló más de 1.000 hectáreas, visualizó más de 800 horas de imágenes de cámaras de seguridad y ordenó 15 allanamientos sin que se logre dar con ella o algún dato de su paradero.
El fiscal Andrés Azar y la representante de la querella, Verónica Zabala, pidieron la detención de Maximiliano Avilés, ex pareja de la joven, por falso testimonio.
El juez de garantías, por la expectativa de pena (de uno a cuatro meses), decidió que Avilés quede detenido pero con prisión domiciliaria, tobillera electrónica y un patrullero de custodia.
De acuerdo con los testimonios recavados en el expediente, Luciana y Avilés habrían estado juntos el fin de semana del 14 de julio. Pero él, que negó tener un vínculo con la joven en el último tiempo, dijo que estuvo solo en su casa.
Avilés declaró dos veces. Una frente a la policía y otra delante del fiscal Azar. Dijo que tuvo una relación con Luciana "entre marzo, abril y mayo" pero que luego habían terminado el vínculo. También aseguró que la última vez que la vio fue un mes y medio antes de la desaparición.
Los testigos desmintieron esa versión y contaron haberlos visto juntos días previos a la desaparición de Luciana. Además, según publicó el diario de Río Negro, "sostuvo que no salió de su domicilio más que para unas compras en comercios cercanos entre el 12 y 16 de julio".