sábado 14 de enero de 2023

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Abusador condenado

"No es no": víctima de 11 años no podía dar su libre consentimiento

La Cámara de Sentencia de Segunda Nominación condenó a un empleado municipal del interior provincial.

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Para los jueces de la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación, solamente con advertir la edad de la víctima estaba claro el abuso sexual. En diciembre de 2022, un empleado municipal del interior provincial fue condenado a la pena de 12 años de prisión tras haber sido hallado culpable por el delito de “abuso sexual con acceso carnal”. El Tribunal estuvo integrado por los jueces Silvio Martoccia, Miguel Ángel Lozano Gilyam y Mauricio Navarro Foressi. El abuso sucedió a finales de 2018 en un pueblo del interior catamarqueño. La niña, por entonces de 11 años, realizó un favor a su madre. La mujer pidió a la hija que se dirija a la casa de un cliente, quien debía saldarle una deuda por una comida que había comprado días antes.

La nena obedeció y llegó a la casa del hombre. El acusado aprovechó que estaba solo en su casa. De manera violenta, ingresó a la niña a la casa. Luego, la ultrajó. Además, la amenazó con lastimar a su familia si contaba algo.

Durante dos años guardó el secreto de aquel ultraje. En 2021, al inicio de su adolescencia, en su escuela comenzó a recibir clases de Educación Sexual Integral (ESI). En ese momento, pudo dimensionar por lo que había atravesado. Desbordada, pudo contar lo que había sufrido. De inmediato su madre, quien creyó en sus palabras, realizó la denuncia penal pertinente. A poco más de un año de la denuncia se llevó a cabo el debate con un veredicto condenatorio.

Días pasados, la Cámara dio a conocer los fundamentos de la condena. La elaboración del voto estuvo a cargo del juez Lozano Gilyam. “No requiere resistencia de la víctima, sino que no haya podido consentir libremente la acción. NO, ES NO”, remarcó el magistrado.

En este sentido, detalló que la norma contiene otra enunciación que trata de completar o cerrar el abanico de las posibilidades al referirse a "por cualquier otra causa no pudiera consentir". “La víctima al momento del hecho tenía la edad de 11 años, conforme se acreditó con la partida de nacimiento. Por lo tanto, con solo probar esa circunstancia objetiva deviene ineficaz cualquier consentimiento que haya prestado. En cuanto a la violencia física y a las amenazas empleadas por el encartado han quedado acreditadas con el testimonio de la víctima prestado en Cámara Gesell, en donde describe cómo sucedieron los hechos, confirmados con las distintas pericias e informes psicológicos sobre la niña y demás prueba incorporada y valorada”, señaló.

El abusador, tras el ultraje, amenazó a la niña con causarles daño a sus hermanos y a su padre. Por ello guardó silencio. “En general podemos decir que una de las modalidades típicas de este delito de abuso sexual con acceso carnal se presenta con el uso de violencia o amenazas contra el sujeto pasivo. La figura del abuso sexual con acceso carnal admite el dolo. El imputado, mediante el empleo de violencia física, atacó desprevenida a la víctima de 11 años de edad, con el claro designio criminoso de satisfacer sus retorcidos deseos sexuales, en contra de la voluntad de la nena, a quien de manera violenta y mediante empujones la introduce al patio –primero- y luego a la habitación más cercana a la puerta de ingreso de la vivienda, donde la ultraja. Al mismo tiempo”, detalló.

Agravantes

En párrafo aparte, se destacó las circunstancias que complicaban al acusado, al momento de mesurar la pena. En primer término, destacó la diferencia de edad entre abusador y víctima: él tenía 24 años y ella, 11.

La extensión e intensidad de los daños psicológicos causados a la víctima quedaron evidenciados en las distintas pericias e informes psicológicos practicados. Además, de los testimonio recabados, se advierte que el ultraje perturbó el normal desarrollo de la niña y tranquilidad espiritual.

“Otro agravante es la relación asimétrica de poder y de extrema vulnerabilidad de la víctima, psicológica y físicamente, acentuados por su condición de niña, donde su capacidad de resistencia se encuentra mermada o directamente anulada por su agresor, el que decidió disponer del cuerpo de la niña para satisfacer sus aberrantes instintos sexuales. También es una pauta agravante su condición de integrante de una fuerza de prevención municipal, como es la Guardia Urbana de la Municipalidad. Por su función y conocimientos especiales debía proteger a la sociedad y no dañarla”, se destacó.

Delito

  • Tras una modificación en el artículo 72 del Código Penal Argentino (CPA) se convierten en carácter de orden público los delitos sexuales contra chicos y chicas. De esta manera, la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes.
  • La Línea 102 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes funciona las 24 horas, los 365 días. Es un medio para denunciar. El servicio es gratuito, anónimo y funciona las 24 horas.
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