Una publicación de la prestigiosa revista británica de la Asociación Médica Británica (British Medical Association, BMA), alertó...
Una publicación de la prestigiosa revista británica de la Asociación Médica Británica (British Medical Association, BMA), alertó sobre el estado de la política sanitaria del actual gobierno argentino. Fue especialmente crítica con el abordaje del brote de dengue y con la falta de asistencia a pacientes con cáncer.
El artículo, titulado “La atención sanitaria de Argentina se está desmoronando bajo la peor epidemia de dengue de su historia y la presidencia de Milei”, realiza una crítica muy dura al Ministerio de Salud de Milei por “su política sanitaria de dejar librada al mercado la solución para el peor brote de dengue en la historia del país”.
El énfasis puesto por la gestión libertaria en reducir el déficit fiscal, corriendo al Estado de algunas funciones claves, ha debilitado políticas sensibles en todas las áreas. Pero tal vez sea en materia de políticas asistenciales y de salud donde la gravitación negativa de este abandono de lo público para alcanzar metas puramente fiscalistas se advierte con mayor notoriedad.
La publicación de la Asociación Médica Británica califica de zombi al Ministerio de Salud y manifiesta que “el desmantelamiento de la infraestructura académica y científica en los primeros cuatro meses de la presidencia de Javier Milei ha sido dramático para la Argentina”.
A la estricta política de ajuste fiscal debe sumársele una desorganización administrativa y displicencia en la cobertura de cargos, combinación que termina incidiendo muy negativamente en la asistencia sanitaria a personas con alta vulnerabilidad. De hecho, el artículo de la revista científica británica pone como ejemplo lo sucedido con la Dirección de Asistencia Directa para Situaciones Especiales (DADSE), una institución estatal que otorga subsidios a pacientes con afecciones como cáncer, hemofilia o enfermedades autoinmunes, que de otra manera no pueden pagar el tratamiento: estuvo hasta el 19 de marzo sin que fuera nombrado el nuevo jefe. Es decir, 100 días sin autoridades.
Según un recuento a partir de casos resonantes ocurridos en distintas provincias de la Argentina, siete personas por lo menos habrían fallecido por dejar de recibir los fármacos de sus tratamientos contra el cáncer. El número de casos podría ser mayor, estiman algunos expertos en el análisis de las políticas sanitarias. Durante el mes de abril, seis asociaciones civiles que representan a personas enfermas presentaron un recurso de amparo exigiendo que el Estado reanude la entrega de remedios para el cáncer y otras patologías graves. Y denunciaron que se estaba produciendo una “mistanasia”, que es la muerte por abandono indigno de personas.
Las críticas realizadas en la Argentina hacia esta política sanitaria que presenta muchos y evidentes déficits, con consecuencias negativas inmediatas y mediatas en el sistema de salud, no han sido atendidas hasta ahora por el gobierno nacional. Es de esperar que esta actitud cambie si los cuestionamientos vienen desde entidades prestigiosas del ámbito internacional.