El presidente Javier Milei emprendió ayer su primera gira internacional por Israel, Roma y El Vaticano que lo alejará del país por más de una semana.
El presidente Javier Milei emprendió ayer su primera gira internacional por Israel, Roma y El Vaticano que lo alejará del país por más de una semana.
Milei partió minutos antes de las 14 desde el aeropuerto internacional de Ezeiza a bordo de un vuelo de Ita (ex Alitalia) en categoría business.
"Ir y confirmar mi posición adoptada en términos internacionales de primera mano", dijo Milei antes de partir al ser consultado sobre su objetivo al llegar a Israel.
Lo acompañaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, la canciller Diana Mondino y el embajador designado en Israel, Shimon Wahnish.
El viaje oficial se da en el marco de días muy importantes para la gestión libertaria, mientras se debate en el Congreso la Ley Ómnibus.
Con la aprobación en general del proyecto en Diputados, el mandatario conquistó su primera victoria de la gestión aunque todavía resta votar cada uno de los capítulos. Además tiene plena conciencia de que lo espera la prueba más difícil: el Senado, donde su espacio es mucho más débil.
El arribo del Presidente al aeropuerto David Ben Gurión, en Tel Aviv, está previsto que sea hoy pasadas las 14 (hora local).
Con la agenda oficial definida, pero en total secreto, se espera que en Medio Oriente visite Jerusalén y Tel Aviv, con intenciones de demostrar su apoyo político al país frente a los ataques del grupo Hamás.
Entre las actividades previstas, se espera que protagonice entrevistas con el presidente de Israel, Isaac Herzog, y con el primer ministro, Benjamín Netanyahu.
El segundo destino de la gira será Roma. Luego de permanecer 5 días en Israel, el mandatario volará hasta la capital italiana para reunirse con su par, la ultraderechista Giorgia Meloni en el Palacio Chigi, la sede del Ejecutivo italiano.
Según confirmó el vocero presidencial, Manuel Adorni, también estará presente el 11 de febrero en la misa de canonización de la beata María Antonia Paz de Figueroa, "Mama Antula".
Para el 12 de febrero, el Presidente será recibido por el Papa Francisco en una audiencia privada, lo que le permitiría además dejar atrás las peleas con la Iglesia Católica, luego de sus fuertes críticas contra Jorge Bergoglio en la campaña electoral.
Al igual que para su viaje al Foro de Davos, con el objetivo de reducir costos, el jefe de Estado optó por no utilizar el avión presidencial que compró Alberto Fernández el año pasado y partió -pasadas las 13.45- en el vuelo AZ-0681 de ITA Airways con destino a Roma, donde hará una escala de tres horas antes de seguir camino rumbo a Israel.