Milei adelantó que vetará las leyes aprobadas y trató a la vice de "traidora"
El presidente habló mientras se desarrollaba la sesión en el Senado, donde se aprobaban leyes en su contra.
Mientras se desarrollaba la sesión en el Senado y ya se habían aprobado los proyectos previsionales y de discapacidad, el presidente Javier Milei adelantaba que no iba a aceptar la vigencia de estas leyes y cargaba contra los legisladores, los gobernadores, además de revivir su interna con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, a la que trató de "traidora".
Con su estilo enfático de siempre, Milei buscó no mostrarse golpeado por el avance que tuvo la oposición en el Senado. Lo hizo en su intervención en un acto en la Bolsa de Comercio porteña, adonde asistió con todo su gabinete. En la oportunidad, Milei dijo: “Vamos a vetar. Si el veto se sostiene, no varía el gasto público, ni la cantidad de dinero. Habrá un poco de volatilidad, nada más, mientras que esto dure, y se acabó, con lo cual sigue todo igual”.
Agregó que incluso en el caso de que el gobierno no consiga respaldo “para sostener el veto, y que el germen socialista y los parásitos mentales avancen, lo que vamos a hacer es judicializar” estas leyes, y, explicó, “difícilmente tengamos una solución antes del 11 de diciembre próximo”, cuando el gobierno espera una mejor posición en el Congreso, porque está confiado en ganar las elecciones legislativas de octubre próximo.
Si el veto se cayera, dijo Milei, “la única diferencia es que bajará menos el crecimiento”, y lanzó una advertencia al Poder Judicial: “Espero que la justicia seguirá ‘haciendo justicia’. Pero supongamos ahora que, en el peor de los casos, milagrosamente a la justicia le agarra un ataque de celeridad y falla en contra del gobierno. Todo ese proceso durará hasta septiembre. Nos quedan dos meses hasta octubre. Vamos a tener un efecto de aumento del gasto público, pero como eso actúa con rezagos, en el corto plazo solo se verán efectos como la suba del riesgo país. Pero como Argentina tiene apenas financiamiento privado equivalente al 9% del PBI -no como Chile, que tiene el 100%-, tampoco nos afectará”.
Además, le advirtió a la oposición: “Si pensábamos tener un resultado contundente, será más contundente aún. Se están pegando un tiro en el pie. Y desde el 11 de diciembre ese aumento del gasto lo voy a revertir. Tendrá un efecto transitorio, pero no impactará nada. No nos van a sacar de la ortodoxia monetaria, de la ortodoxia fiscal, y de la cambiaria, no vamos a abandonar desde ningún punto de vista el régimen de la libertad, y vamos a hacer grande a la Argentina otra vez. Viva la libertad carajo”.
Más adelante, el presidente acusó a Victoria Villarruel de “traidora” por habilitar la sesión en la Cámara alta y acusó a los gobernadores de haberle dado "una puñalada", pero consignó que el equilibrio fiscal funciona como un chaleco de seguridad. Previamente, el mandatario había defendido su gestión al sostener: "Estamos preparados y sabemos que vamos a ser exitosos. Y lo que pasó hoy ya lo sabíamos ayer. Tuvieron algún gesto el 25 de mayo, pero se criticaron mis formas, ahora saben que Milei tenía razón".