jueves 4 de agosto de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Cara y Cruz

Más que pelea por el sello

La interna radical empieza a levantar temperatura a medida que se acerca el tiempo de definiciones...

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
2 de agosto de 2022 - 00:20

La interna radical empieza a levantar temperatura a medida que se acerca el tiempo de definiciones. La posibilidad de que el Gobierno provincial suspenda las PASO locales en marzo, tal como sugirió el gobernador Raúl Jalil, es algo que les cambia los planes: los candidatos ya no saldrán de una elección de todos contra todos, sino que el partido se verá obligado a realizar una compulsa interna. Y recién luego de eso deberán definir las listas en la Mesa de Juntos por el Cambio, si es que se mantiene la alianza con la Coalición Cívica y el PRO.

Pero antes que eso está la cuestión del liderazgo en la Unión Cívica Radical. Los celestes, que fueron los que históricamente manejaron los hilos del poder en el radicalismo, han comenzado a poner en duda la legitimidad en la conducción del diputado nacional Francisco Monti, quien quedó a cargo de la presidencia de la UCR por la muerte de Marita Colombo, en mayo de 2021. Colombo era una de las principales espadas de la oposición en la Cámara baja y una de las más destacadas dirigentes de la línea Celeste. Monti asumió al frente del partido porque era el vicepresidente, no porque hubiera sido elegido para liderar el partido. Eso es lo que los celestes argumentan, por lo bajo, para cuestionar la legitimidad de origen del legislador.

En ese sentido, en los últimos días arreciaron los pedidos para que Monti abra el partido y convoque a todos los sectores internos. Y paralelamente le llovieron críticas de legisladores provinciales celestes por sus declaraciones y apariciones públicas. Por caso, el diputado Luis Fadel, quien prácticamente todos los días objeta algo de Monti, consideró que las expresiones de Monti acerca de que hay “infiltrados políticos del Gobierno” en las organizaciones empresarias de Catamarca fueron “desatinadas y desafortunadas”.

Aunque, por supuesto, también aprovechó para reprocharle su participación en la cumbre de los aliados opositores “¿A título de quién habla el presidente de la UCR? Si voy a una reunión en representación de un partido, tengo que llevar un mandato y debo ser orgánico. Yo no me enteré que nos reuníamos los radicales para ver cuál va a ser el mandato. Hay que ser responsable de las cosas que uno dice”, dijo Fadel.

Por su lado, el diputado Alejandro Páez, que no es celeste pero se mueve en ese sector, atacó tanto la visita del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, como la presencia de Monti en esa oportunidad. Opinó que el desembarco del jefe de la CABA y dirigente del PRO “no le sirve” al radicalismo. Y criticó la falta de convocatoria de Monti en el partido.

“¿Qué puede decirle Monti a Larreta sobre la representatividad en Catamarca si él no convocó al diálogo a ningún sector interno? Monti va a hablar en representación de Monti y eventualmente de su línea. (Luis) Lobo Vergara va a hablar después de un camino sinuoso dentro del bloque, sin que se resuelvan las cuestiones internas de la UCR y del interbloque de JPC. Quienes van a esa mesa hablarán en nombre de ellos. No estamos en una situación muy buena”, afirmó Páez.

Lo cierto es que Monti finalmente decidió convocar a una reunión en la UCR para el viernes próximo. Allí podría decidirse el camino a seguir en materia electoral, aunque dependen de si efectivamente el Gobierno suspende las PASO provinciales y convoca a elecciones en marzo. Por lo pronto, Monti sabe que no puede improvisar en este escenario interno. Al menos, llegará a ese encuentro con un precedente de relativa importancia: mañana se reunirá el Comité Capital de la UCR, que conduce la diputada Juana Fernández, para hablar precisamente del rumbo electoral.

Sin dudas, los títulos logrados en las PASO de septiembre pasado ya quedaron atrás. En esa ocasión, la fórmula Flavio Fama (línea Raúl Alfonsín)-Francisco Monti (FAPRA), más aliados, se impuso por sobre Daniel Ríos-Patricia Breppe, la apuesta armada por el entonces senador nacional Oscar Castillo. Fue un golpe duro para los celestes. Pero ahora, como en el fútbol, se avecina una revancha.

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA

Te Puede Interesar