Un grupo de personas identificadas con el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), junto a otras personas, se manifestó frente al Ministerio de Minería de Catamarca para denunciar una represión policial contra treinta familias que, según el espacio, resisten la instalación de la actividad minera en la zona de Peñas Negras. La acusación fue desmentida en forma categórica por el jefe de Policía de la provincia, comisario general Manuel Herrera, quien la calificó de errónea y falsa.
La protesta tuvo como referente a Alejandra Figueroa, dirigente del MST, quien centró su reclamo en la situación de esas familias y las presentó como protagonistas de la resistencia frente al avance empresarial. "Treinta familias que viven en las montañas están siendo reprimidaporque no aceptan que la minería se instale en ese territorio", sostuvo.
La dirigente explicó que el objetivo de la convocatoria fue visibilizar la situación de esas familias y darla a conocer a la sociedad catamarqueña.
Figueroa atribuyó al Gobierno provincial un intento de encubrir la situación y sostuvo que la instalación de las compañías avanza sin el respaldo de la población local. "Acá hay que decir algo: el gobierno trata de ocultar que hay represión y un abandono total porque lo que están tratando de hacer es de instalar la minería en Peñas Negras a pesar de que no hay consenso social. Esto es muy grave".
El planteo del MST se contrapuso con la postura expresada un día antes por Herrera, quien negó de plano las versiones sobre represión y fundamentó su rechazo: "Es erróneo y falso todo lo que se dice", afirmó el jefe policial.