jueves 2 de abril de 2026
Editorial

Los males de la democracia se curan con más democracia

Se cumplen en 2023 cuarenta años desde la recuperación de la democracia. Cuatro décadas ininterrumpidas, luego de la larga noche de la dictadura, en las que el pueblo argentino elige libremente por el voto a sus gobernantes. Lo que hoy parece algo normal, mirado en perspectiva representa un logro digno de destacar. En el medio siglo anterior a 1983 los golpes de Estado eran una constante y los gobiernos constitucionales alternaban con las dictaduras.

Sin embargo, y si bien se deben valorar estos cuarenta años de democracia, también es justo señalar que es mucho el camino que es preciso recorrer para que los valores inherentes a este modo de gobierno se cumplan acabadamente.

Así queda en evidencia si se analiza un informe publicado en los últimos días por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que destacó los avances registrados en 2022 en materia de respeto por los derechos humanos, pero también remarcó los aspectos negativos. Entre los datos positivos, el trabajo destaca el fortalecimiento de políticas de Memoria, Verdad y Justicia contra la discriminación y por los derechos de las mujeres y diversidades.

Y entre las aspectos negativos menciona los casos de violencia institucional perpetradas por miembros de las fuerzas de seguridad, los que incluyen casos de detenciones arbitrarias, crímenes y apremios ilegales; las desapariciones de personas sin que haya novedad sobre ellas; el pésimo estado de las cárceles, la superpoblación de presos, y la violencia existente en estos reductos, entre otros aspectos.

La situación del Poder Judicial merece un apartado específico. “El sistema judicial se vio afectado por demoras prolongadas –dice el escrito-, burocracia procesal, vacíos significativos en la designación de jueces permanentes, un apoyo administrativo insuficiente e ineficiencia. La amplia discrecionalidad de los jueces para determinar si avanzan en investigaciones y cómo se realizarán contribuyó a la percepción pública de arbitrariedad de numerosos fallos judiciales”.

También alude a los numerosos casos de violencia de género y femicidios, y a la mala gestión existente en comisarías, despachos del Poder Judicial y hospitales ante las denuncia formuladas por mujeres y personas de la diversidad sexual.

Asimismo, el informe destaca ataques discriminatorios a personas de descendencia afroamericana o de pueblos originarios. En este último caso se mencionan también las peores condiciones laborales y de vida en general de las personas de comunidades indígenas respecto del resto de la población.

Otros aspectos negativos señalados en el trabajo se vinculan al maltrato y abuso infantil, el antisemitismo, la trata de personas y la situación de las personas con discapacidad.

La democracia es una forma de gobierno imperfecta, pero la mejor concebida hasta la actualidad. Es un absurdo atribuir los déficits señalados a la democracia sino, en todo caso, a la falta de ella. Los males de la democracia se curan con más democracia.

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