La paradoja es signo de los tiempos: aunque en casos como el del RIGI jueguen en sintonía con el Gobierno, los libertarios catamarqueños comienzan a sacar como referentes de la oposición ventajas nítidas sobre el radicalismo que supo ser eje del antagonismo oficialista. Incluso con las divergencias internas que tienen entre ellos, los referentes de Javier Milei en Catamarca se las arreglan para copar el protagonismo de la crítica al Gobierno, con una intervención intensa en la discusión pública.
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Libertarios al frente
El caso de la adhesión de la provincia al RIGI, que comparten con el Gobierno, marcó reflejos más ajustados que los de sus rivales en el campo opositor para aprovechar las fisuras que ofrece el oficialismo en la Cámara de Diputados. Mientras el Gobierno trataba de cerrar una posición unánime de sus tropas parlamentarias, el bloque libertario capitaneado por Adrián Brizuela madrugó y presentó el proyecto de adhesión. Los radicales todavía están discutiendo qué hacen, enredados en rencillas intestinas y escorados por la durísima derrota que sufrieron en las elecciones del año pasado.
Es típico. La agenda radical se centra más en los litigios internos que en los asuntos de interés público. Hicieron una reunión en Ancasti para arrimar posiciones que no tuvo luego mayores proyecciones. Este fin de semana se difundió la novedad de un cisma en la otrora poderosa línea Celeste, en el marco de la interna para renovación de las autoridades de la juventud.
En contraposición, los libertarios retienen la iniciativa en el ataque al Gobierno y se afianzan opacando al radicalismo hasta cuando se pelean entre ellos. La expectativa está puesta allí, no en el radicalismo.
Como se sabe la bancada libertaria de la Cámara de Diputados se dividió con la deserción Fernando Baigorrí, titular del Movimiento de Integración y Desarrollo local. El movimiento legislativo fue precedido por la presentación en sociedad del espacio Encuentro Libertario, que promueve la figura del excandidato a gobernador José Jalil Colomé.
Si bien los resultados obtenidos por la Libertad Avanza el año pasado obedecieron en mayor medida a la tracción de la candidatura presidencial de Javier Milei, Jalil Colomé encabezó la oferta provincial por dos razones: era el que mejor medía del incipiente elenco libertario y el resto prefirió jugar en los casilleros legislativos, con más chances de acceder a cargos.
Jalil Colomé y Baigorrí marcaron la cancha con gran sentido de la oportunidad y se diferenciaron del bando que controlan el titular de la ANSES, Pablo Agüero, y el diputado Brizuela en el énfasis sobre la identidad provinciana.
El excandidato a gobernador señaló que la nueva línea pretende articular “un movimiento provincial” y mencionó entre sus objetivos “defender el federalismo y la autonomía de Catamarca”.
“Queremos conformar un esquema competitivo que pueda ser elegido el día de mañana para llevar adelante todas estas ideas; sumar a todos los que quieren cambiar la realidad de la provincia, que tengan las ideas de trabajar por todos los catamarqueños y que no quede solo en el relato, sino que pase a la práctica”, dijo por su parte Baigorrí, quien marcó la autonomía respecto de los patronazgos nacionales.
“Somos un espacio aparte, el espacio conformado por Karina Milei se llama la Libertad Avanza y está en conformación. Nosotros no participamos de ese espacio, de hecho arbitrariamente desde ese espacio, después de las elecciones generales de octubre y antes del balotaje, se dejó afuera a mucha gente que puso su cara, su patrimonio. Hay gente que fue candidata en el interior y fue dejada de lado. Este nuevo espacio nace por eso, por los que fueron dejados de lado arbitrariamente”, advirtió. n