La caída de una avioneta con 300 kilos de cocaína en suelo chaqueño puso otra vez en evidencia el modus operandi desplegado por las organizaciones narcocriminales para evitar riesgos. El bombardeo narco no es novedoso pero dos últimos episodios sacaron a la luz esta práctica que hasta el momento no tiene registros de haberse llevado en territorio provincial.
- El Ancasti >
- Edición Impresa >
- Opinión >
Las narcobombas
El 18 de julio en Avia Terai (Chaco) cayó una avioneta con más de 324 kilos. La aeronave tenía patente de Bolivia y semanas después fueron detenidos el piloto y el propietario. Para los investigadores, la avioneta cayó entre un camino rural y un campo cuando realizaba un “vuelo rasante” para poder arrojar los bolsos con cocaína, como un bombardeo.
El otro procedimiento se realizó esta semana en Salta cuando detectaron 423 kilos de marihuana que eran transportados en un semirremolque por una ruta que conectaba esa provincia con Santiago del Estero. Las escuchas telefónicas y una investigación que se extendió durante dos años, develaron el despliegue de la organización: desde una avioneta proveniente de Bolivia arrojaban el cargamento en una finca en un campo del departamento salteño de Anta que hacía las veces de pista de aterrizaje clandestino.
Según los investigadores, este modus operandi es uno de los eslabones. Luego, el cargamento es transportado por tierra hasta Rosario para ser enviado vía marítima a Europa.
En Catamarca no hay registro de “bombardeos” narcos. El único antecedente cercano es el recordado operativo “Café blanco” cuando el 7 de marzo de 1995 en un campo próximo a Recreo se encontraron 1.030 kilos de cocaína que estaban en una avioneta próxima a una pista clandestina.
En 2010 una avioneta que también transportaba cocaína cayó en un campo de soja de Santiago del Estero, casi en el límite con Catamarca, en las cercanías de la localidad de Tapso. Según los investigadores, la aeronave pretendía aterrizar en una pista clandestina de la región.
En 2011, el departamento La Paz volvió a estar en la mira de la justicia luego de que el por entonces intendente de Recreo, Daniel Polti, manifestara que era “zona liberada” el territorio que comprende las Salinas Grandes en el límite con Santiago del Estero y Córdoba. Esto fue afirmado por el fiscal federal Santos Reynoso, quien manifestó que “hay muchos indicios de que verdaderamente se trabajó con aterrizajes de estas avionetas en la zona”.
La pesquisa no arrojó datos concluyentes y la causa no prosperó.
Sin embargo, por la vastedad del territorio, la baja densidad poblacional y sectores en los que no hay cobertura telefónica –todos aspectos tenidos en cuenta por las bandas narcos– no puede descartarse que la provincia sea vista como punto estratégico escogido para bombardeos narcos o el aterrizaje de avionetas en pistas clandestinas.
En el futuro será clave la prevención por parte de las fuerzas de seguridad que operan como auxiliares de la Justicia Federal para evitar que la provincia sea territorio elegido por el narcotráfico para conseguir ingresar la droga al país.