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Cara y Cruz

La saga fernandiana

25 de abril de 2023 - 01:00

Descartado ya, por inverosímil, el fantástico proyecto de su reelección, Alberto Fernández empieza a colocar los cimientos de una narrativa gloriosa sobre su gestión, tarea que quizás le resulte más ardua que sobrevivir en el aquelarre del Frente de Todos.

Como todavía tiene que lidiar con los kirchneristas, prefiere mantener en reserva el papel cumplido por esta facción en la ruina del estofado nacional. Si bien no puede evitar que se le escapen algunas insinuaciones insidiosas, hasta que se libere de los condicionamientos que le impiden señalarlos decididamente como enemigos de su heroica gesta circunscribe los obstáculos a la tríada ya clásica de peste, guerra y sequía.

Debe admitirse el atractivo de la estructura bocetada por el mandatario: un hombre seleccionado para ejercer la Presidencia por un poder que lo subestima y pretende utilizarlo, consigue salvar a su pueblo de la catástrofe tras sortear innumerables adversidades y renuncia a los honores que se le ofrecen como reconocimiento por la hazaña.

Ulises de Ítaca, un yuyo. Lástima que ni si quiera por el mismísimo Homero redivivo podría insuflarle épica a semejante relato. Seguramente el vate andaría galgueando contra la inflación como todo Cristo por estos días, más angustiado que en Troya, pero no hay que desesperar: el Presidente debe tener “in péctore” el fascinante episodio donde se niega a procurar impunidad a los corruptos que pasaron de tratar de manipularlo a conspirar contra él, e incluso es probable que lo plantee, llegado el momento, como el punto de inflexión que lo decide a desistir de un nuevo mandato que tenía en el buche.

La ensoñación albertiana rima con la de Cristina Fernández de Kirchner, quien a falta de tribunales favorables sólo se somete al juicio de la Historia. La reveló ayer, en una entrevista con Mex Urtizberea en Nacional Rock, en la que el conductor le preguntó qué actor le gustaría que lo personificara en una película sobre su vida.

Como con probar nadie se empacha, Alberto se esperanzó con Robert de Niro.

Nada habías sabido pretender, Gorozito. No pega una y abundan los pendientes de sus tropezones, así que fácil es anticipar las imputaciones de antipatria por no haberse inclinado por Ricardo Darín, Francella o Rodrigo de la Serna, que aparte de actuar canta y podría amueblar el hipotético film con la milonga “El desalojo”. Luis Brandoni no tiene chances por gorila. Algunos especialistas estimaron que el “psyque du rol” más adecuado es el de “Chichilo” Viale, gran favorito para el casting.

La entrevista, muy comentada, incluyó las tradicionales incursiones por el recuerdo. La afición de Fernández por el canto, la guitarra y la composición son conocidas. Menos información circula sobre sus antecedentes como actor.

“En la primaria fui granadero, también Juan de Garay. Era ridículo, te aclaro. Y también hice de payaso, tengo una foto”, le contó nostálgico a Urtizberea.

“Era” ridículo, dijo. Un pequeño inconveniente con el tiempo verbal que pasó inadvertido.

Estos ingredientes simpáticos de la saga fernandiana en ciernes, tendientes a humanizar al héroe y facilitar la identificación del público -¿quién no hizo de payaso, o el ridículo, alguna vez?- se conjugaron con elementos propiamente épicos entre los que se destaca el combate contra la pandemia.

No es casual. Fue entonces cuando el Presidente alcanzó sus niveles más altos de aceptación y obtuvo el grado de “Capitán Beto”, degradado a “Beto el recluta” con el correr de las frustraciones.

La trama apuesta aquí a la revelación de lo oculto. “Es mucho más difícil mostrarle a la gente lo que no ocurrió, que lo que ocurrió. O sea, ocurrieron 130.000 muertes, pero la gente no ve que también ocurrió 10.870.000 vidas salvadas. La gente no ve todos los que se salvaron por la vacuna”, dijo, y al rato reforzó el concepto por Twitter.

Lo que no está definido es si la obra será cómica o trágica. Misterio.

El público no sabía ayer si las declaraciones eran para reírse o para llorar, pero igual salió a comprar pochoclo, antes de que aumente. n

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