viernes 5 de agosto de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Cara y Cruz

La "matriz de la corrupción" K

La vicepresidenta Cristina Kirchner enfrenta otra causa judicial en la que las acusaciones...

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
3 de agosto de 2022 - 00:15

La vicepresidenta Cristina Kirchner enfrenta otra causa judicial en la que las acusaciones de los fiscales están desnudando, con precisión y contundencia, la trama de corrupción política pergeñada en Santa Cruz que terminó enriqueciendo al matrimonio Kirchner y al empresario Lázaro Báez, quien pasó de ser humilde empleado bancario al mayor beneficiario de la obra pública en esa provincia.

Se trata de la causa “Vialidad”, una pieza importante en la docena de investigaciones abiertas para tratar de probar la estrategia delictiva que favoreció a varios funcionarios durante el gobierno K. En esta en particular, los fiscales federales Diego Luciano y Sergio Mola buscan determinar que los Kirchner beneficiaron con contratos de obra pública a un presunto testaferro, Báez, quien así acumuló fortunas sin completar los proyectos viales, con beneficios y plazos únicos que no se repitieron con otros contratistas, y que luego se abocaron a “limpiar todo”.

La primera audiencia fue el lunes pasado. La Vice siguió la exposición conectada desde su despacho en el Senado. Luciani afirmó que tiene por acreditado que “funcionó en el seno del Estado una asociación ilícita”, con Báez como “socio comercial de Néstor Kirchner y de su esposa”. A los tres los responsabilizó de un “perjuicio económico y social inconmensurable”, a través de una “extraordinaria matriz de corrupción”. Según el fiscal, se eligió la obra pública vial de Santa Cruz como el ámbito del cual sacar fondos del Estado para generarse enormes beneficios económicos. Para ello “crearon la empresa constructora que les respondiera”, en alusión a Austral Construcciones, propiedad de Báez.

Luciani abrió su alegato con una durísima crítica a la Unidad de Información Financiera, el organismo gubernamental que hace 20 días, en lugar de acusar, pidió la absolución de Cristina y los demás exfuncionarios acusados en este juicio. “El trabajo de la UIF fue temerario. No valoraron la prueba y la escasa prueba que valoraron la tergiversaron”, aseveró.

Detalló que a Báez “se le adjudicó el 78,4% de la obra pública vial de Santa Cruz”. Y que “en 39 casos Báez logró 700 meses de prórrogas, algo así como 63 años. Y consiguió más de 1.500 millones de pesos en concepto de incrementos presupuestarios. Todo con un procedimiento ilegal”, agregó. Además, vinculó a José López, el exsecretario de Obras Públicas que se hizo célebre al arrojar bolsos con millones de dólares a un convento, con Néstor y Cristina, ya que transcurrió gran parte de su carrera en la provincia patagónica.

Luciani consideró que Néstor y Cristina fueron “los jefes de la asociación ilícita que consolidaron una base de poder, conocían el funcionamiento y tenían el poder de decidir”, y destacó que además manejaron “los organismos de control”. Y subrayó que los mensajes de López para abandonar las obras en Santa Cruz, poco antes de la derrota electoral de 2015, “fue una idea gestada y avalada por la propia Cristina Kirchner”. Es decir, un “plan para limpiar todo”, dijo.

Ayer, en la segunda jornada de alegatos, el fiscal Luciani desgranó una serie de obras públicas en las que la competencia entre los oferentes “era una ficción”, aseguró. Puntualmente precisó que en 47 de 51 obras “no hubo ningún tipo de control”.

“La contratación pública, la inversión pública es uno de los ámbitos más proclives para los actos de corrupción. La administración debía ser muy cauta y rigurosa al momento de disponer los fondos del Estado, porque son los fondos de todos los argentinos, no de un gobierno, que solo los administra y los debe administrar bien”, manifestó el fiscal.

La dureza de la acusación anticipa un pedido de condena a Cristina Kirchner, que se conocerá recién cerca de fin de año. Es porque el proceso va a ser largo. Luciani y Mola continuarán desmenuzando su acusación durante tres semanas, los lunes, martes y viernes próximos. Si hubiera condena, la pena solo se ejecutaría cuando quede firme, es decir, si la Corte Suprema rechaza los pedidos de la defensa.

La estrategia del “Lawfare” –guerra jurídica contra oponentes, es decir, judicialización de la política- de la que habla Cristina, quien dijo que será juzgada por la historia y no por la Justicia, empieza a flaquear frente a los elementos de prueba. Las sospechas de siempre toman forma de argumentos categóricos. La verdad asoma por encima del relato.

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Pericias. Personal policial en la zona donde fue hallado el cuerpo.

Te Puede Interesar