Finalmente, la inflación subió en junio respecto de mayo, pero menos de lo esperado, al arrojar un 4,6% y acumular 271,5% en los últimos doce meses.
Se ubicó por encima del 4,2% de mayo pero quedó lejos del 5%. El mayor impacto fue por tarifas de servicios.
Finalmente, la inflación subió en junio respecto de mayo, pero menos de lo esperado, al arrojar un 4,6% y acumular 271,5% en los últimos doce meses.
En el primer semestre del año la suba de precios fue del 79,8%, informó el INDEC.
Como había anticipado el Gobierno, la suba de precios quedó por debajo del 5% y levemente por encima de mayo, cuando subió 4,2%.
La división de mayor aumento en el mes fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (14,3%), por las subas en las tarifas de electricidad y gas y en alquiler de la vivienda.
Le siguieron Restaurantes y hoteles (6,3%) y Educación (5,7%) por subas en todos los niveles de enseñanza. La división con mayor incidencia fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (14,3%), en las regiones GBA, Noreste, Noroeste y Cuyo, mientras que en Pampeana y Patagonia fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (3,0%), donde se destacaron los aumentos de Verduras, tubérculos y legumbres, Pan y cereales y Leche, productos lácteos y huevos.
Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en junio fueron Bebidas alcohólicas y tabaco (2,1%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (2,3%). A nivel de las categorías, Regulados (8,1%) lideró el incremento, seguida por Estacionales (4,4%) y el IPC Núcleo (3,7%).
El Ministerio de Economía destacó que la inflación núcleo, que excluye los componentes regulados y estacionales, fue del 3,7%, la lectura, junto a la de mayo, es que es la más baja desde enero de 2022.
Y señaló que la variación interanual del IPC Nacional fue de 271,5%, el segundo mes consecutivo de desaceleración en la comparación contra igual mes del año anterior.
“La suba en la inflación general respecto de mayo (que fue el mes con menor inflación desde enero de 2022) se explicó plenamente por la recomposición en las tarifas de electricidad y gas natural, que se encuentran dentro de los componentes regulados del índice”, sostuvo el Palacio de Hacienda.
La dinámica de precios volvió a ubicarse por debajo de lo esperado por el consenso de los analistas participantes en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA.
Una familia tipo necesitó juntar ingresos por $873.169 en junio para alcanzar una Canasta Básica Total y no ser pobre en el territorio argentino, informó el INDEC.
En cambio, para no caer bajo la situación de indigencia, fue necesario tener ingresos por $393.319, lo que equivale a una Canasta Básica Alimentaria.
Durante junio de 2024, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) fue de 1,6%, mientras que la de la canasta básica total (CBT) fue de 2,6%. Ambas canastas, subieron por debajo de la inflación del período que fue de 4,6%.
Por el peso de los rubros de bienes, particularmente alimentos y bebidas que tienen ambas canastas y por la desaceleración de la inflación de aquellos rubros, el aumento de las canastas fue ostensiblemente menor.
La CBA y la CBT acumulan en el primer semestre del año incrementos del 63,4% y 76,1%, por debajo del 79,8% de inflación, de acuerdo con el menor impacto de la inflación en alimentos y bienes básicos que componen la canasta. Con la desaceleración de la inflación en el semestre, los primeros en sentir el menor agobio son los sectores más vulnerables. En cambio en la variación interanual, la CBA avanzó 277,4% y la CBT 275,7% respectivamente.