El expolicía Leonardo Sotelo Delgado hizo entrega voluntaria de su teléfono celular el último miércoles y su defensa solicitó que el dispositivo sea peritado. Así lo dio a conocer el abogado Leonardo Berber, quien es defensor de Sotelo Delgado.
La medida fue solicitada al fiscal de Instrucción Nº 8, Sebastián Pelisari. “Sotelo Delgado indicó que se trata de una falsa denuncia por represalia en razón de la separación”, señalaron.
El expolicía Leonardo Sotelo Delgado hizo entrega voluntaria de su teléfono celular el último miércoles y su defensa solicitó que el dispositivo sea peritado. Así lo dio a conocer el abogado Leonardo Berber, quien es defensor de Sotelo Delgado.
“El objetivo de entregar el celular fue dejar constancia de todos los audios, fotos, mensajes y videos que están en el dispositivo. Junto a peritos y el fiscal (Sebastián Pelisari) se desarmó el teléfono y se dejó constancia de todo para preservar la cadena de custodia”, detalló Berber a El Ancasti y remarcó que pidió expresamente que “se abra el teléfono y se hagan todas las pericias que correspondan”.
Fuentes judiciales informaron que el pasado jueves Sotelo Delgado debió ser trasladado al edificio de Fiscalía General y allí aportó el patrón de seguridad del aparato, para que se pueda acceder a toda la información.
Ese mismo día, Berber dijo en diálogo con la prensa que en la indagatoria Sotelo Delgado “estuvo manifestando la verdad de los hechos conforme a lo que él vivió”. De acuerdo con lo que relató el letrado, el expolicía “negó todas las acusaciones, indicó que se trata de una falsa denuncia, totalmente maquinada por la denunciante por represalia, venganza, en razón de la separación y en razón de las denuncias que él había efectuado anteriormente (en contra de su expareja)”.
Berber consideró que la denuncia de la expareja de Sotelo Delgado “no tiene sustento” y adelantó que avanzarán con “el material probatorio que tenemos a nuestro alcance para demostrar la inocencia del señor Sotelo”.
Por otra parte, le consultaron por qué Sotelo Delgado estuvo prófugo de la Justicia por seis días. En este sentido, respondió que su asistido “radicó sendas denuncias penales en contra de su expareja tanto ante la Justicia como ante la Dirección de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad para que se le abra sumario administrativo ante las infracciones y falencias que ella tenía en su conducta. No solamente su vida privada, sino que repercuten en la vida pública de todo oficial de servicio”.
Luego, añadió que Sotelo Delgado, “al no haber obtenido respuestas a pesar de las pruebas que él acompañó, capturas de pantalla, audios con amenazas, fotografías con las lesiones que él sufrió y demás pruebas que se aportaron en su momento, no obtuvo respuestas de las autoridades judiciales ni de las autoridades de Seguridad. Él se sintió absolutamente desprotegido de tener que entregarse en estas condiciones”.
En la causa por violencia de género, el último martes, Sotelo Delgado fue imputado por los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por causar grave daño en la salud de la víctima”, “privación ilegítima de la libertad” y dos hechos de “amenazas”, todos cometidos en contra de su expareja, supuestamente.
El fiscal de Instrucción N° 8, Sebastián Pelisari, formuló la acusación en su contra. El investigador Pelisari solicitó la audiencia de control de detención para el denunciado. Con esto, busca que el sujeto continúe privado de la libertad. El acto procesal se hará el próximo martes en el Juzgado de Control de Garantías. Será dirigido por el juez de Control de Garantías N° 4, Marcelo Sago.
El mismo jueves, Sotelo Delgado también declaró en el marco de la causa por la que se investiga el supuesto encubrimiento del asesinato del ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas.
Lo hizo en Fiscalía General, ante el fiscal de Instrucción N°5, Hugo Costilla. Según la querella de este caso, el expolicía, que fue pareja de una perito que actuó en la escena del crimen, aseguró que “una funcionaria policial de apellido Cabana Cabrera (por su expareja), que tuvo participación activa en el procedimiento inicial en el domicilio de Juan Carlos Rojas, cuando fue hallado muerto, le habría manifestado que había tenido una directiva por un superior para alterar la escena del crimen; que un jefe le había manifestado que la causa de la muerte la estableciera como muerte natural cuando estaba claro que estábamos ante un homicidio”.