La diputada Juana Fernández, reelecta presidenta del Comité Capital en la interna del radicalismo, salió al cruce de las desconsideraciones del libertario Javier Galán sobre el escaso volumen de participantes en la contienda.
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La acechanza libertaria
Conviene relacionar esta reacción con su convocatoria, anterior, a retomar un diálogo maduro entre las facciones radicales tras la ríspida disputa intestina: la legisladora expresa la inquietud boinablanca por el crecimiento de las preferencias hacia Javier Milei, en quien Galán se referencia, y la erosión que este fenómeno podría provocarle a la UCR.
Sobre el espacio libertario cuya representación Galán asumió en primer término comienzan a converger otras figuras que podrían contribuir a darle carnadura. La más notoria es la exdiputada nacional Miryam Juárez.
Por otros carriles, autónomos en principio, se mueven aspirantes como el empresario Fernando Capdevila, desprendido ya del PRO, posibles aliados del incipiente libertarismo catamarqueño para el desafío electoral.
El afianzamiento y proyección de Milei es un problema para los radicales y Juntos por el Cambio en dos sentidos.
Asoma el riesgo obvio de perder caudal electoral entre los descontentos con el Gobierno, pero hay además una acechanza más sutil: la amenaza de fichar en la ventanilla libertaria podría ser utilizada por potenciales nuevos socios de Juntos por el Cambio para subirse el precio en las negociaciones por las listas.
En este marco, Juana Fernández destacó como una hazaña que el radicalismo consiguiera “movilizar 10.437 afiliados para ir a votar” y que la participación fuera “lograda 100% por la convicción y el esfuerzo militante”.
“Puede parecer poco pero no lo es. Estamos viviendo un momento de mucha crisis, hasta movilizarse de un domicilio a una escuela tiene costo económico. También hay un costo de tiempo que el afiliado debe tomarse, y valoramos mucho esa participación a pulmón”, analizó.
“En Catamarca –añadió- no hay muchos partidos políticos que celebren elecciones internas, menos que puedan movilizar 10 mil electores. Muchas partidos no llegan ni a los dos mil afiliados, por eso yo destaco la movilización lograda. Salvo la UCR y el PJ, en Catamarca no hay partidos de masas; valoramos a los partidos legislativos, pero de masas y con territorialidad solo hay dos”.
Las declaraciones pueden interpretarse también en clave de interna. En el PRO y la Coalición Cívica cundió un secreto regocijo por el hecho de que la participación de la disputa radical no haya sido acorde a las expectativas que había generado la intensidad de los contendientes. También estiman que quedaron en condiciones subir su precio de cara a las PASO.
Pero Fernández le respondió a Galán, para quien la exigüidad de votantes boinablancas “tiene que ver con el hartazgo de la sociedad, que quiere algo diferente y pide que la política funcione en forme diferente, no para unos cuantos sino para toda la sociedad”.
“Hay que darle una lectura a todo esto –agregó-. Yo soy un ciudadano más, camino Catamarca, voy a mi negocio y hablo con mis clientes y ellos me expresan que las cosas no están funcionando bien.
Puso como ejemplo el ataque al ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni en una protesta de colectiveros luego del asesinato de un chofer en La Matanza.
“Yo estoy en contra de la violencia, pero está claro que la sociedad no está siendo escuchada y no se están llevando las acciones que las personas están demandando. Las personas que salen todos los días a trabajar están sufriendo”, concluyó.