domingo 27 de septiembre de 2026
Tras la caída de la actividad en julio

J.P. Morgan recortó al 1,5% el crecimiento

El banco estadounidense J.P. Morgan recortó de 2,7% a 1,5% su proyección de crecimiento para la economía argentina en 2026, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informara la semana pasada una caída de la actividad del 2,9% en julio. La firma advirtió que se trató del peor desempeño mensual desde el confinamiento de abril de 2020.

"Esperábamos un dato débil de actividad en julio, en línea con el contexto de debilidad que caracterizó al segundo trimestre. Sin embargo, la contracción informada superó ampliamente nuestra previsión de aproximadamente -1% mensual", señaló la entidad financiera en un comunicado, en el que también actualizó sus estimaciones para lo que resta del año.

El dato que motivó la revisión surge del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Frente a julio de 2025, la actividad retrocedió 1,4%, mientras que el componente tendencia-ciclo mostró una variación positiva de 0,2%. Los indicadores sectoriales de la industria manufacturera y la construcción ya habían adelantado la baja.

La magnitud del derrumbe llevó al banco a comparar el registro con los episodios excepcionales de las últimas dos décadas. "Si se excluye el confinamiento de 2020, el shock financiero global de fines de 2008 y el período de estrés financiero de 2018-2019, ningún mes desde 2004 había registrado una caída mayor", sostuvo.

Sin contar marzo y abril de 2020, atípicos por la primera cuarentena, la contracción de julio fue la más profunda desde septiembre de 2019, en el final del gobierno de Mauricio Macri. La Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia de Buenos Aires, por su parte, la había ubicado como el cuarto mayor retroceso mensual de la serie 2004-2026, excluida la pandemia, "solo comparable a devaluaciones y la crisis internacional de 2008".

El análisis de la entidad también precisó que el nivel de actividad de julio quedó 4,5% por debajo del máximo alcanzado en marzo de este año. El crecimiento acumulado entre enero y julio, en tanto, se redujo al 1,7% (hasta junio sumaba 2,2%).

El resultado de julio profundizó las señales de desaceleración que ya habían aparecido en el segundo trimestre, cuando la actividad perdió impulso. Según las cifras del INDEC, entre abril y junio el Producto Interno Bruto (PIB) había caído 0,6% desestacionalizado respecto del primer trimestre, aunque en términos interanuales todavía mostraba un crecimiento del 2%.

Con ese antecedente, J.P. Morgan proyecta para el tercer trimestre una contracción anualizada del 4%. De los números de agosto y septiembre dependerá que la economía encadene o no dos trimestres de caída desestacionalizada, lo que configuraría una recesión técnica.

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