Jorge Díaz Martínez testificó en un juicio de lesa humanidad
Se refirió a los tormentos que sufrió su padre cuando buscaba a uno de sus hijos, asesinado en Tucumán.
El exdiputado nacional Jorge Díaz Martínez testificó sobre la captura, tortura y posterior muerte de su padre, Rafael Mardonio Díaz Martínez, quien estuvo detenido y fue sometido a tormentos en los Centros Clandestinos de Detención Tortura y Exterminio ubicados en 1 y 60 y la Comisaría Octava de La Plata.
El juicio por crímenes de lesa humanidad que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata. Por estos hechos, son juzgados 16 exmiembros del Ejército, de la Policía Bonaerense y de la Policía Federal y dos civiles por los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas y homicidio que tuvieron como víctimas a 291 personas.
La audiencia de ayer se desarrolló de manera virtual. Díaz Martínez contó sus recuerdos sobre aquellos años. Su padre había viajado a La Plata para averiguar sobre el paradero de su hijo Guillermo, que pertenecía al sindicato de no docente de la Universidad Nacional de esa ciudad. Guillermo había sido secuestrado y asesinado en el Operativo Independencia, en 1975 en Tucumán –según se descubrió años después. En la Plata, su padre fue detenido, torturado y liberado, pero falleció en 1977 debido a los tormentos.
Jorge recordó las dolorosas circunstancias del secuestro de su padre, que se sumaba a la desaparición de Guillermo y el pedido de captura que pesaba sobre otro de sus hermanos, el expresidente del Tribunal de Cuentas Mardonio Díaz Martínez, ya fallecido.
“Era un clima horroroso en la familia. Mi padre nunca identificó el lugar del cautiverio, solo conocía lo necesario para visitar a su hijo. Fue una experiencia tortuosa, en un pabellón de máxima seguridad. Casi perdió la vida; llegó a pesar 48 kilos y media más de 1,90 de estatura. En ese lugar de detención, había un horario de visita. Al frente, había un lugar para desayunar y nos reuníamos todos los familiares que concurríamos a ver a los detenidos. Era un lugar de presos políticos y desaparecidos. Había mucha gente de La Plata. Por los comentarios, el lugar de cautiverio de mi padre era identificado como 1 y 60. Otra evidencia no tenemos. Mi padre tenía 58 años y falleció al año de su cautiverio, en diciembre de 1977", relató Jorge
Díaz Martínez padre fue secuestrado en un auto pequeño. “Un elemento de ese vehículo impactó en la garganta de mi padre y le generó una lesión a la altura de la laringe. Si bien fue tratado, siempre se alimentó con dolor, hasta su fallecimiento, al año de este episodio”, precisó.
También contó que sus hermanos habían ido a estudiar a La Plata. “Con el tiempo, mi hermano mayor (Mardonio) fue detenido en un pueblo de Santa Fe, alojado inicialmente en la cárcel de Coronda y luego trasladado a la Unidad 9 de La Plata. La familia hacía los trámites para solicitar el camino constitucional: el exilio. Fueron decisiones complejas porque los países que aceptaban refugiados políticos eran un indicio de culpabilidad. Pedir el exilio en Perú, México, España o Francia era arriesgarse a que tomen medidas drásticas antes de que se haga el pedido. Había que tomar medidas neutrales. En esa opción, hicimos las gestiones ante el gobierno de Alemania. La familia siempre está agradecida con este país. Una vez llegada la democracia logramos hacer un homenaje en la persona del entonces embajador, en agradecimiento al Gobierno de Alemania. Mi hermano mayor pudo volver al país después de la recuperación de la democracia. Mi hermano Guillermo hasta el día de hoy no apareció, es un desaparecido”, testificó.
También se refirió a su hermano Luis Armando, que vivía en un lugar cercano donde fue el secuestro. “Tuvo activa participación militante en el peronismo. Era docente de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de La Plata. Estaba a cargo de la Cátedra Historia de la Filosofía. Tenía una intensa actividad política dentro del peronismo”, recordó.
Tras la desaparición de su hermano Guillermo, cuando se produjo el golpe militar, Luis fue expulsado de la Cátedra.
"Desde allí, tuvo una vida difícil, no pudo rehacer su vida. Falleció a los 62 años”, contó Jorge.
El juicio abarca dos causas que se investigaron en instrucción por separado y se unificaron para este debate: “1 y 60”, como se denominó el CCD que funcionó en la Dirección de Infantería y el Regimiento de Caballería de la Policía Bonaerense, y “Comisaría 8va”, que estaba ubicada en las calles 7 y 74. Los dos centros funcionaron en dependencias policiales en el marco del circuito represivo del Área 113 y estaban bajo las órdenes del Regimiento de Infantería 7, con la intervención del Destacamento de Inteligencia 101.
La causa “1 y 60” aborda los crímenes cometidos contra 193 personas desde un día antes del golpe del 24 de marzo de 1976 hasta diciembre de ese año.
En la “1 y 60” y “Comisaría 8va”
Hay 10 imputados en este expediente que deberán responder por su responsabilidad en privaciones ilegales de la libertad y tormentos.
Son los exmiembros de la Plana Mayor del Regimiento de Infantería 7 Alberto Jorge Crinigan, Ismael Ramón Verón, Lucas Marcelo Castro y Enrique Francisco Welsh; los exoficiales de la Policía Bonaerense Tomás D´Ottavio, Raúl Ricardo Monzón, Juan Antonio Vidal y Claudio Rubén Mejías; el exintegrante de la delegación La Plata de la Policía Federal, Carlos Hugo Leguizamón y el civil Carlos “El indio” Castillo, quien fue miembro del grupo paraestatal Concentración Nacional Universitaria (CNU).