La súbita moda de fotografiarse tomando café surge de la migración de las expectativas opositoras desde La Libertad Avanza hacia el diputado Javier Galán, un fenómeno que tiene entre sus singularidades la de sostenerse a pesar de las causas penales que acechan al legislador. Explorando la huella abierta por el peronista disidente Hugo “Grillo” Ávila, la inició el diputado radical “peluca” Tiago Puente, líder y fundador del flamante partido “Generar”, seguido de inmediato por los “lilitos” Rubén y Mariano Manzi. Blanco, según denuncia, de las mefistofélicas maquinaciones de la casta, el cándido debutante en ascenso suma la solvencia orientadora de profesionales para tratar de afianzar el embrión de una alternativa al oficialismo provincial disociada de la figura de Javier Milei.
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Jaque a los libertarios
El incipiente “galanismo” se nutre de las restrictivas condiciones exigidas para convocar al enfrentamiento contra el Gobierno por la filial catamarqueña de La Libertad Avanza, brazo de la hermanísima Karina y el menemismo residual.
Puente es quien mejor ilustra los efectos de la lógica expulsiva que aplican los puros. El año que viene termina su mandato como diputado provincial junto a otros legisladores que desertaron de la orgánica del radicalismo e integraron el bloque “Generar” en la Cámara baja. Tiene poco más de 30 años y lo que necesita es un proyecto que le ofrezca perspectivas de consolidar su espacio y desarrollar su propia figura. Los coqueteos con Galán obedecen a que olfatea que la sociedad con La Libertad Avanza no le permitirá tal despliegue.
Precedentes inmediatos habilitan sus sospechas. El año pasado, el comando libertario relegó a sus tropas a candidaturas muy subalternas, en beneficio de los “paladares negros”. Ni siquiera lo habilitaron para mojar en la lista de concejales de la Capital, que fueron encabezadas por el macrista Diego Figueroa.
Supone que la adhesión a Galán le abriría opciones más promisorias. Por lo pronto, consiguió desestabilizar a los jerarcas de La Libertad Avanza con el desafío. “Miren que me voy”.
Los casos de “Grillo” Ávila y los Manzi tienen otros matices. A diferencia de Puente, no son mileístas, Manzi más bien es antimileísta. Galán representa para ellos la posibilidad de reinsertarse en el juego político dentro de una oferta competitiva después de los magros resultados que obtuvieron en las legislativas del año pasado.
Lo dicho no significa desacreditar las enfáticas afirmaciones de amor por Catamarca que engalanan cuanto posteo y declaración realizan los miembros del naciente enclave. Han de ser tan sinceras como las de los libertarios, los oficialistas, la izquierda y todos los que se postulan a la consideración del electorado. Pero si fuera por el afecto telúrico y la devoción por la Virgen del Valle no deberían existir antinomias en la provincia.
Lo significativo es que bajo el paraguas de Galán empieza tomar cuerpo una propuesta que buscar arrebatar a La Libertad Avanza el rol de eje de la oposición.
Los acólitos de Milei suponían tener esa vaca tan bien atada que ya habían ungido al diputado nacional Adrián Brizuela candidato a gobernador, mientras se aprestaban a repartirse las presas de las listas.
Los huérfanos de Juntos por el Cambio
Jaque a los libertarios del “galanismo” en ciernes. No es mate aún, falta mucho para las definiciones electorales, pero el movimiento confronta a La Libertad Avanza con sus carencias: el culto a Milei no es suficiente para blindar la jefatura del arco opositor catamarqueño. Revertir este déficit demanda dejar de ser un mero poder parasitario del magnetismo presidencial, que para colmo empieza a remitir mientras otras inquietantes incertidumbres asoman en el horizonte.
El “karimenemismo” y Milei administran con inusual tolerancia los insistentes y cada vez más atrevidos gestos de autonomía de la senadora nacional Patricia Bullrich ¿Y si los escarceos desembocan en la apertura de otra ventanilla nacional? En PASO o aparte, lo mismo da.
Bullrich hace valer desde la presidencia del bloque de La Libertad Avanza en el Senado su condición de instrumento de los votos del dinamitado “Juntos por el Cambio” en el balotaje de 2023.
Puente, Manzi y Ávila integraron “Juntos por el Cambio”. También Francisco Monti, relegado al tercer lugar de la lista de diputados provinciales de La Libertad Avanza el año pasado, que prefiere abstenerse de cafetear con Galán en público.
Tiempo al tiempo. No es que Monti sea indiferente a las modas. Aparte de tener mandato hasta el 2029, protege los vínculos que tiene y cultiva con la escurridiza Bullrich. Testimonio de estas relaciones es la foto de cuando la senadora fue candidata a la Presidencia y él a la Intendencia de la Capital que fijó en la apertura de su perfil de Instagram.
Karma
El provisorio jaque a los libertarios es un karma político.
Galán fue expulsado del esquema antes del batacazo de las elecciones de 2023, traccionado desde la cabeza de la boleta por la candidatura a Presidente del “outsider” Milei. Tras los resultados que depositaron a La Libertad Avanza en la casa del medio de la oposición provincial, fueron excluidos el candidato a gobernador José Jalil Colomé y el diputado Fernando Baigorrí, propietario del sello provincial del Movimiento de Integración y Desarrollo y ferviente seguidor desde esa excomunión de la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Los defenestrados convergieron para la revancha dos años después. Galán, carente de partido, encabezó la lista del MID, escaso de figuras atractivas. La componenda metió dos diputados y a Cristian Perea Anessi como concejal en la Capital.
Nunca falta un roto para un descosido. Exonerado del corral libertario, Galán consiguió más de lo que Puente obtuvo adentro. Seguir el mismo derrotero del empresario ha de parecerle muy tentador al radical “peluca”.
La de 2025 fue la primera elección con sistema de Boleta Única para cargos nacionales. La oferta provincial se votó aparte, con el tradicional voto sábana. Es decir: es sello libertario provincial fue desanclado del nacional.
Bajo ese inédito formato, que será igual el año que viene, emergió Galán. Se pueden votar categorías nacionales y provinciales de signos políticos diferentes sin necesidad de corte.
¿Cómo operará el diseño de boletas divorciadas el año que viene? Milei no traccionará directamente las listas provinciales, como en 2023.
A diferencia de los libertarios ortodoxos, los “galanistas” no exigen pureza de sangre para abrir la puerta al armado provincial. Solo habría que aceptar que Galán sea el candidato a gobernador, requisito que difícilmente alguna tribu objete con tal de poder colarse en los casilleros expectantes de las listas.