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Fue denunciado en 2020

Investigan un aberrante hecho de abuso sexual intrafamiliar en Andalgalá

El fiscal Martín Camps solicitó la prisión preventiva. La próxima semana se conocerá la resolución.

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20 de abril de 2022 - 23:53

ANDALGALÁ- El fiscal de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Andalgalá, Martín Camps esta mañana solicitó la prisión preventiva a un acusado por “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”. El imputado debe responder por cuatro agresiones contra la integridad sexual. La audiencia se realizó ante la jueza de Control de Garantías, Karina Naame. La magistrada dará a conocer la resolución la semana próxima.

La causa se aborda con reservas, habida cuenta de que se trata de un delito de instancia privada. De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, una mujer denunció por el ultraje contra dos hijas pequeñas. El hecho data de 2020.

El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas de violencia más extrema que niños, niñas y adolescentes pueden sufrir. No obstante, el dato más importante que advierten los profesionales en esta temática es que en la gran mayoría de los casos se trata de abusos sexuales intrafamiliares: padre, abuelo, hermano, tío o primo son los principales sospechosos.

El victimario realiza un abuso de poder. A través de diversos mecanismos de manipulación y amenaza, quien abusa genera en la víctima un sentimiento de culpa y vergüenza. Es por ese motivo que quienes lo sufren pueden tardar mucho tiempo, incluso años, hasta que pueden poner en palabras lo que les sucedió.

Al respecto, especialistas en esta temática advierten que la familia “puede ser un territorio favorable” para maltratar y abusar de chicos y chicas. Niños, niñas y adolescentes suelen ser silenciados por sus propios agresores, mediante distintas estrategias.

El agresor sexual –quien en un gran porcentaje suele ser un hombre del círculo familiar o cercano de la víctima- se vale del miedo, la culpa y la manipulación. De esta manera, promueve la impunidad en estos actos de violencia. “Se trata de una órbita de violencia, de la familia como prisión”, se remarcó.

Además de vulnerar a niños, niñas y adolescentes, el ASI rompe a las familias. Por ello, el silencio siempre juega en contra. Los especialistas advierten que, en ocasiones, “el costo de decir puede ser más elevado que el costo de callar”. “Por lo general, el abuso sexual es mayormente intrafamiliar, por lo cual hay otros intereses creados. A veces lo económico también es un punto donde, metafóricamente, se sacrificaría a ese miembro, supuesta víctima del delito de abuso, para evitar que ese dador económico y supuesto abusador, como podría ser un padre, vaya a la cárcel y, por lo tanto, el resto de la familia se quede sin el sostén económico. Es un ejemplo, no digo que pase en todos los casos”, advirtieron.

Dado que el silencio es también la principal arma de manipulación, en materia de prevención, los expertos recomiendan que los adultos expliquen que los secretos son información o conocimiento que se reserva, es decir, se guarda de que otros los puedan saber.

Los secretos crean un ambiente misterioso alrededor de las personas, pero pueden tener consecuencias positivas o negativas dependiendo de cómo se sienta quien los guarda.

Precisamente esa es la clave para saber diferenciar los secretos buenos de los secretos malos; por ello se recomienda enseñar a los chicos y chicas a identificar las emociones que siente al guardar un secreto. Los especialistas indicaron que los “secretos buenos” generan en el niño o niña una sensación de felicidad y emoción.

“Cuando alguien sabe que le harán una fiesta sorpresa a otra persona y no debe revelarle el secreto, la persona será sorprendida gracias al secreto y todos pasarán un buen momento”, ejemplificaron. Distintos estudios afines indicaron que los casos se revelarán durante la adolescencia, cuando pueden romper el pacto de silencio. Es decir, cuando la niña o el niño ya no sientan temor por las amenazas de su agresor sexual.

Adultos en alerta para prevenir y denunciar

En octubre de 2018, tras una modificación en el artículo 72 del Código Penal Argentino (CPA) se convierte en carácter de orden público los delitos sexuales contra chicos y chicas. De esta manera, la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes.

Es decir, se elimina el requisito de la denuncia de los representantes legales del niño, niña o adolescente como condición para proceder. Ante la duda o sospecha, cualquier persona adulta puede y debe denunciar. A tal fin, la Línea 102 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes funciona las 24 horas, todo el año.

A la vez, el Servicio Local de Capital de Promoción y Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes cuenta con la línea 3834 606915, que funciona de 9 a 13. A través de este servicio, se pueden realizar consultas y asesoramiento.

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