La belleza paisajística de El Rodeo es un imán para el turismo local y de otras provincias. Pero está claro que no alcanza para que los visitantes de esa localidad y sus alrededores disfruten de todo el potencial existente. El turismo es goce del entorno natural, pero también disfrute de la cultura, de la gastronomía, del esparcimiento organizado…
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Intransigencia que impide la sinergia
En un esfuerzo digno de destacar, comerciantes de distintos rubros que tienen sus establecimientos en esa localidad del departamento Ambato, se vienen organizando desde hace un tiempo a los fines de coordinar acciones que permitan mejorar el servicio a los ocasionales visitantes. Primero formaron el grupo “Comerciantes Unidos de El Rodeo” y ahora procuran conformar la Unión Comercial de El Rodeo. Es un paso adelante, pero insuficiente si esa articulación entre pares no se logra también con el Gobierno municipal.
La complementación público-privada es clave para potenciar la actividad turística. Pero, a juzgar por las quejas de los empresarios rodeínos, en este caso no estaría funcionando, o al menos no correctamente. Los privados se quejan de que no son escuchados ni recibidos por las autoridades y por esa razón organizan actividades por su propia cuenta. Señalan que han hecho gestiones informales pero también oficiales, a través de notas, pero no hay respuesta de parte de la intendencia. “Estamos cansados del ninguneo”, se quejaron.
El lanzamiento de la temporada del último verano, realizado en diciembre, fue protagonizado por el intendente y sus colaboradores, pero los comerciantes y empresarios locales no fueron convocados.
La tirantez existente se agudizó en los últimos días, cuando se conoció que el Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos de la provincia le otorgó al municipio de El Rodeo un aporte extraordinario y no reintegrable de 10 millones para hacer frente a desequilibrios financieros provocados por la temporada de verano. Los comerciantes se preguntaron en qué gastó el municipio los fondos que provocaron el desequilibrio, porque no se vieron reflejados en el estado en el que se encuentra la villa turística. Hay dejadez, manifiestan, en el mantenimiento del estado de las calles, el alumbrado público, la higiene y el desmalezamiento de los espacios públicos.
Es cierto que el municipio durante el verano organizó actividades que congregaron a los turistas, sobre todo en el aspecto cultural y lo es también que los comerciantes hacen lo propio con recursos muchos más modestos, pero si tales esfuerzos se hacen de manera disociada no se logra la necesaria sinergia.
Si las autoridades municipales persisten en su intransigencia, tal vez sea necesaria la intervención provincial, a través del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, para lograr una mesa conjunta de trabajo, tripartita en este caso, que facilite la complementación de esfuerzos y canalice adecuadamente el indudable potencial turístico natural de El Rodeo.