Luego de que la CGT diera un portazo y se retirara de la mesa de diálogo social, el Gobierno intentará recomponer lazos y terminar integrando a los sindicalistas al Consejo de Mayo, el órgano que conformarán distintos sectores para consensuar proyectos de ley que traduzcan en medidas reales los diez puntos del Pacto de Mayo. "El secretario de Trabajo (Julio Cordero) tiene contactos constantes con la CGT. Estaría bueno lograr integrarlos al Consejo de Mayo", señalaron fuentes de Casa Rosada.
Ya se cumplió la mitad del plazo de un mes que dispuso el decreto para conformar el Consejo de Mayo, que estará compuesto por un funcionario del Ejecutivo, un diputado y un senador nacionales, un gobernador, un empresario y un sindicalista. En ese marco, Cordero y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, también con vínculos con el gremialismo, deberán trabajar contra reloj para lograr sentar a un representante de los sindicatos en el Consejo, aunque advierten que el plazo de 30 días para su creación podría estirarse.